La acción conjunta de funcionarios universitarios y la gremial San Martín intenta coartar la libertad de agremiación en la UNC, atacando el derecho de los trabajadores de elegir a ATE como su sindicato.

En un nuevo intento de proscribir a ATE en la Universidad Nacional de Córdoba, la gremial San Martín reclamó a las autoridades universitarias retirar la retención de la cuota de aporte sindical a nuestro gremio.
La medida cuenta, lamentablemente, con el aval de algunos funcionarios de la Casa de Estudios que dieron vía libre a un planteo ilegal, ilegítimo y antidemocrático, que ya fue resuelto oportunamente en la Justicia a través de sendos fallos de la Corte Suprema que zanjaron controversias de esta naturaleza.
Esto se produce en el marco de un sostenido crecimiento de ATE entre los trabajadores no docentes, que no encuentran actualmente en otras organizaciones el vehículo para canalizar sus anhelos de restitución de derechos vulnerados.
Pareciera que en vez de preocuparse por representar como corresponde a los trabajadores, algunas organizaciones pretender cercenar la presencia de ATE y volver a aquellos tiempos donde el unicato era la voz monocorde en la universidad.
Vale señalar que esta situación no es solamente un ataque a nuestra organización sindical sino fundamentalmente una agresión a la libertad de elección que tienen los compañeros no docentes para optar por la organización sindical que mejor los represente, de acuerdo a lo establecido por la Constitución Nacional.
En consecuencia, la asamblea general de afiliados de ATE-UNC declaró el estado de alerta y movilización y convoca para el día martes a una concentración en el Pabellón Argentina a las 11 horas, con abandono de tareas a las 10 horas, para rechazar este atropello al derecho de los trabajadores no docentes de la UNC.
ATE no permitirá en ningún caso que esta medida se lleve a cabo.




