La Comisión Normalizadora del Centro Nacional de Jubilados y Pensionados de la ATE condenamos la insensibilidad del Presidente Mauricio Macri al otorgar un irrisorio bono navideño de $400 a los jubilados, en medio de la cruda acción devaluatoria con que dio comienzo a su gestión de Gobierno, al tiempo que repudiamos los no menos insensibles acuerdos alcanzados por la mayoría de los Legisladores Cordobeses que, en contubernio con el Gobernador de aquella Provincia, recortaron los haberes jubilatorios del 82% móvil.
Las migajas dispuestas por el flamante jefe del Ejecutivo a los jubilados constituye una falta de respeto hacia el sector, cuyos ingresos de por sí decaídos como consecuencia de la ola de aumentos en los precios sobre la canasta básica, y los medicamentos, producto de la especulación desmedida en oportunidad del cambio de autoridades, y no controlada, recibió tras cartón un golpe letal al producirse la devaluación anunciada por el nuevo Presidente.
Esta situación no se soluciona con un bono navideño de ningún valor, sino que requiere de responsabilidad política, profunda sensibilidad social, y mirada estratégica. La suerte de los jubilados del presente debe atenderse con el respeto que exige, los esfuerzos realizados a lo largo de nuestra vida activa, y los aportes efectuados, permitiendo de manera inmediata que, como lo marca la Constitución Nacional ejerzamos el control de las mismas, junto a la representación de los activos y el Estado. Dictaminar la plena vigencia del 82%, derecho legal y legítimo que nos compete, debe constituirse en un acto de nobleza política y justicia social, que además, garantizará a las nuevas generaciones de jubilados, una vida digna con haberes justos.
El comunicado firmado por las dirigentes Lidia Meza, Noelia Guzmán y Olivia Ruíz, también se manifiesta en contra de los indignos acuerdos legislativos en la Provincia de Córdoba entre representantes de Cambiemos, el radicalismo y el peronismo, por el cual el 82% móvil será calculado sobre el 89% del sueldo como activo y no sobre el 100%, lo que representa un recorte significativo en las jubilaciones, esto en el marco de la crisis financiera que atraviesa la Caja de Jubilaciones Provincial. Una crisis que no se origina por nuestra responsabilidad sino por nuestra negada presencia en el control de aquellos, y sí por la sola complicidad de la clase política desde hace años.







