La expansión territorial de la representación de ATE entre las y los municipales cordobeses tiene localidades concretas, que se organizan dentro del ámbito del Consejo Directivo Provincial (CDP).
Regiones como Paravachasca, Traslasierra, Calamuchita, Sierras Chicas y Este conforman las regiones donde el CDP viene desarrollando su política organizativa en el sector, con cuerpos de delegados y delegadas cumplen un rol fundamental, ejerciendo la representación del personal pero también poniendo la voz de nuestra organización sindical en los territorios. Se trata de un doble rol que cumplen los cuadros político-sindicales de ATE, fundamentales para explicar el desarrollo alcanzado.
La presencia de nuestra organización comenzó a hacer valer derechos adquiridos, mejores laborales, aumentos salariales de las y los trabajadores municipales, sintiéndose parte del Estado como trabajadores estatales. “A partir de nuestro crecimiento se destaca la importancia de la identidad de ATE y puede verse en cómo las y los compañeros se ponen la camiseta del gremio, con un rol fundamental de los cuerpos de delegados que lo llevan adelante. Y eso se nota porque vemos reflejado en la gran cantidad de afiliaciones que tenemos en los distintos municipios y que eso es fruto y producto de la lucha, la perseverancia y la presencia que tiene el sindicato”, explica la secretaria de Prensa de ATE Córdoba y vocal de la conducción nacional, encargada de asuntos municipales, Julia Giuliani.
Los distintos testimonios de las y los delegados sobre la experiencia militante en ATE, el análisis de la coyuntura actual y la perspectiva de cara al futuro así dan cuenta de este proceso.
“Respecto al desarrollo organizativo en los municipios se dio un proceso distinto a otros estamentos, porque los municipios por lo general contaban con un solo sindicato, gremios pertenecientes a la Federación de Sindicatos Municipales. Con la aparición de ATE se logró que más gente esté sindicalizada. Más allá de aquellos compañeros que eligen cambiar y se afilian a nuestro sindicato, también se suma gente que no estaba en ningún gremio. Eso significa que se amplió la cantidad de trabajadores y trabajadoras que hoy están sindicalizados, lo cual está muy bueno porque quiere decir que se están organizando los trabajadores de una forma o de otra, a diferencia de lo que está pasando en provincia y nación”, asegura Vladimir Suárez, delegado en la Municipalidad de Salsipuedes, en el Corredor de Sierras Chicas.
En esa línea, Sebastián Arias, delegado en Río Ceballos cuenta que “arrancamos en 2023 con Marcela Chávez y un grupo de militantes. El crecimiento es exponencial y hoy tenemos 50 afiliados, a nivel del corredor ATE se está posicionando muy bien. La gente no cree más en los sindicatos que se perpetúan en el poder como sucede en Río Ceballos, hoy está esperando que podamos desarrollar nuestra política a partir de ejercer la representación del personal en el Municipio”.
Por su parte, Soledad Aliendro, delegada en Saldán, agrega que “en los últimos tiempos se ha observado un crecimiento ascendente dado al aumento de afiliaciones de nuestros compañeros municipales al sindicato”.
Hay localidades donde la falta de reconocimiento dificulta la actuación de ATE. Allí la estrategia se compensa con estrategias de reclamo en instancias superiores. “Como no tenemos el reconocimiento en paritarias, queremos ir al Ministerio de Trabajo para lograr que el Departamento Ejecutivo nos dé un lugar en la negociación paritaria. Estamos bajos en salarios y queremos subir en afiliaciones”, afirma Néstor Olmos, reciente delegado en Agua de Oro.
Paravachasca
Los municipios del Departamento Santa María tienen su propia realidad organizativa. Por caso, en Valle de Anisacate el delegado Maxi Duarte, explica que “la situación salarial nos ha llevado a perder de manera abismal poder adquisitivo, pero hemos ido compensando esta situación con la mejora en las condiciones de trabajo, con estabilidad laboral y corrigiendo cierto liderazgo autocrático y arbitrario del intendente, que heredó conductas de gestiones anteriores”.
Así, Mónica Fernández, de Los Aromos, agrega que “de cara al futuro el desafío es seguir fortaleciendo a la organización sindical para lograr el reconocimiento en todos los ámbitos y alcanzar una representación real que permita garantizar una mejora en las condiciones laborales de los trabajadores”. Y señala que “estamos involucrados en lograr una de las herramientas importantes, a través de la lucha por la aprobación del convenio colectivo de trabajo en la Legislatura. Es fundamental”.
Este provincial
José Baigorria es delegado en la Municipalidad de Río Primero, donde ATE tiene consolidada su presencia a partir de las integración de nuestro sindicato en la vida institucional de la localidad, participando en sucesivas paritarias. “Nuestra situación económica mejoró desde que estamos afiliados a ATE, crecimos en organización, donde es la asamblea de trabajadores la que decide. En esa línea, mejoramos en el básico salarial, blanqueando sumas en negro, y logramos reconocimiento de ítems como insalubridad, presentismo, puntualidad. En nuestra estrategia negociadora en las paritarias aceptamos porcentajes no remunerativos y después en cuotas los pasamos al básico progresivamente. Por caso, en la última paritaria pasamos un 25% en diez cuotas del 2,5%. Es el mecanismo que encontramos a partir del consenso de los trabajadores y la patronal para tratar de amortiguar los descuentos abusivos de Apross y demás aportes”, dice Baigorria.
El delegado refuerza la idea de que la propuesta de ATE genera nuevas expectativas para avanzar en derechos de las y los trabajadores. “En el contexto de lo que viene creemos que hay que seguir luchando, trabajando en los proyectos de ordenanza de licencia sanitaria, licencia por violencia de género, trabajando por los pases a plantas permanente, ya logramos recategorizaciones. Otro desafío importante es la aprobación del CCT para todos los municipios”, explica.
Calamuchita
El Valle de Calamuchita es otra de las regiones del interior provincial donde la presencia de ATE generó la esperanza de lograr mejoras significativas para las y los municipales.
“Desde la llegada de ATE los trabajadores nos sentimos respaldamos en la lucha por la defensa de nuestros derechos, siempre peleando por un aumento de sueldo, por salarios dignos. Por eso destacamos que a través de nuestro gremio se consiguieron aumentos significativos, siempre acorde al momento y al contexto. Tenemos por objetivo lograr un básico para cualquier trabajador municipal de Yacanto de 600 mil pesos”, afirma Roxana Córdoba, delegada de la Municipalidad de Yacanto.

Valle de Traslasierra
Cruzando las altas cumbres, el Valle de Traslasierra multiplica la cantidad de localidades donde la presencia de ATE moldeó una nueva forma de hacer sindicalismo municipal. A pesar de las carencias financieras que muestran los Departamentos Ejecutivos, nuestro gremio mantiene vivos los reclamos, ganando legitimidad entre las y compañeros de cada municipio.
Así lo señala Gustavo Cohen, de Villa Cura Brochero, en el norte del valle. “En 2026 hemos cerrado dos paritarias, una en febrero y otra en abril. Los resultados no han sido los mejores, atento a que en lo que va del año lo único que llevamos de aumento es un 10% y unas mejoras en los ítems del 50%. Esto se produce en un contexto donde los sueldos son muy bajos, no llega a 500 mil pesos un empleado con 18 años de antigüedad en el municipio, categoría 15. Nos toca afrontar un momento bastante duro, en un municipio donde más o menos tiene unos 400 empleados”, afirma Cohen.
De la misma forma, el delegado Diego Ferreyra, de la Comuna San Lorenzo, explica: “Venimos pactando aumentos de sueldo cada 2 meses, en lo que va del año llegamos al 21%, 15% al básico. El sueldo promedio ronda 500.000 pesos para los chicos que recién entran con formato de becas por 3 meses. Un empleado de planta estaría rondando los 850.000 pesos. No alcanza pero estamos presentes que es la manera de seguir mejorando”.
El delegado agrega que “se cumplió ahora en este mes con la entrega de los uniformes de invierno. Solamente nos estarían faltando personal que entró el mes pasado, pero ya estaba hecha la compra. La idea es c
ompletarlo también ahora en el transcurso de estos días”.
Por último, la delegada de la comuna Los Hornillos, Gabriela Chávez, destaca la escucha de los compañeros como materia fundamental para el crecimiento organizativo, sin perder de vista que las gestiones deben lograr resultados concretos. “Sabemos que la situación es difícil y que todavía hay muchas necesidades en cada municipios y comunas. Pero también es importante reconocer que en estos años hubo un crecimiento en la organización de los trabajadores y una mayor participación para defender nuestros derechos”.
Y finaliza señalando que “con la llegada y el fortalecimiento de ATE, muchos compañeros empezaron a tener respaldo, representación y la posibilidad de pelear por mejoras salariales y laborales. Hubo avances que son resultado de la lucha y de la unidad de los trabajadores. El desafío ahora es seguir organizándonos, mantenernos unidos y continuar reclamando salarios dignos y mejores condiciones de trabajo para todos los municipales. Porque los derechos se consiguen luchando colectivamente”.
Como remarca Julia Giuliani, todo este proceso se verá consolidado con el avance del tratamiento del Convenio Colectivo de Trabajo “que es nuestro horizonte para lograr que finalmente haya una regulación del laburo del municipal, que hasta hoy estaba totalmente desconocido y desprestigiado en la provincia de Córdoba”.
Organización, formación y crecimiento son las bases fundamentales para que las legitimidad de ATE mejore la calidad de vida del trabajador y la trabajadora municipal.






