Frente a la multitud de despidos conocidos este fin de semana en los hospitales de Córdoba, comunicados a través del sistema Ciudadano Digital (CIDI), ATE Córdoba repudia la medida que golpea al conjunto de las y los trabajadores estatales provinciales, genera una severa crisis para los centros de salud que ya estaban atendiendo con los planteles de personal al límite de su capacidad y da cuenta de otro capítulo del ajuste cordobesista en la misma línea de lo impuesto por el gobierno de Milei en la estructura estatal del país.
Se trata de personal precarizado que debió ser integrado a la planta permanente del Estado cordobés y que fue afectado en sus derechos laborales por una política del gobierno de Llaryora que incumple la normativa vigente.
De esta forma, los despidos dejan en evidencia el alineamiento del cordobesismo con la misma línea de ataque al Estado que aplica Milei a nivel nacional. Cabe mencionar que el propio Gobernador se jactó en la Legislatura de haber aplicado un ajuste mayor en la Provincia que la implementada por la gestión libertaria, que ha reducido notablemente el envío de fondos nacionales a Córdoba. Según el último dato conocido de febrero pasado, el gobierno nacional envió a nuestra provincia 49 pesos por habitante en los fondos de transferencias no automática.
Estos despidos se realizan en medio del fuerte ajuste al ingreso de las familias trabajadoras, cuyos salarios se encuentran muy por debajo del nivel de 2015, hace una década. Además, el INDEC informó que en el último trimestre del 2024 la desocupación llegó al 8% en Córdoba, con un aumento del 2,5% en un año de gestión libertaria, incrementando un 30% en la cantidad de cordobeses y cordobesas que perdieron su empleo durante el 2024, en el primer año de gobierno de Milei.
Las y los despedidos formaban parte de los equipos de salud sumados a los hospitales durante la pandemia, jugándose su vida para enfrentar la epidemia para atender a la población. Ahora el gobierno de Llaryora desecha a este personal y pone en riesgo la atención sanitaria provincial, en un momento donde la población se vuelca a la atención en el sistema público debido al aumento salvaje de las prepagas y el sistema de salud privado.
Todo esto mientras se conocen los desmanejos en la Legislatura donde la clase política da conchavo a decenas de dirigentes, disponiendo del dinero público para beneficio de las estructuras políticas. Es decir que mientras el gobierno despide trabajadores de la salud la plata de los cordobeses se va por el desagüe de la corrupción.
ATE se solidariza con cada familia afectada y alerta que este cuadro aumentará la conflictividad en Córdoba.