En la primera actividad de la Semana de la Memoria, hoy ATE visitó el Archivo Provincial de la Memoria, con el objetivo de dar un enfoque formativo y político a compañeros y compañeras estatales “porque creemos que es necesario para construir un presente distinto donde tengamos lugar todos y todas. La idea es mantener viva la memoria, reflexionar colectivamente y confluir para el presente que nos merecemos”, explicó Irina Silberman, integrante del Consejo Directivo Provincial, que encabezó la comitiva de estatales esta mañana.
La delegación fue recibida por integrantes del área de Pedagogía del organismo, que les presentaron cómo funciona el lugar, para conocer el trabajo que se vino realizando estos últimos años en la reconstrucción de la memoria. “Luego se realizó una visita libre por todas las instalaciones de la D2, para terminar haciendo un cierre colectivo muy enriquecedor en el Patio de la Luces”, concluyó Silberman.
En tal sentido, Angelina Agüero:, como parte del área de Pedagogía y expresión de un proceso de construcción colectiva, explicó que la propuesta del Archivo, dependencia a cargo del Estado provincial, es recibir a distintos colectivos y “creemos muy necesaria la presencia de los trabajadores en este contexto de país que estamos viviendo hoy”. “Recorrimos el lugar, charlamos e hicimos puente entre la violación de los DDHH en la dictadura y el ejercicio de los derechos actualmente”, apuntó.
Desde el Archivo apuntan a que cada persona que venga que visite el sitio de la memoria, donde funcionó por casi una década la sangrienta D2 -Dirección de Inteligencia de la policía de la provincia- con cientos de víctimas en su haber, tenga un acercamiento desde lo individual, lo sensible. Luego se desarrolla un taller para hacer una charla reflexiva sobre lo que cada uno pudo tomar de la visita.
La actividad duró alrededor de una hora y media. “Son encuentros de memoria donde la palabra circula para que podamos construir respuestas juntos. Pensar el Nunca Más desde la actualidad, para mirar hacia aquel movimiento obrero que en los ’70 pudo movilizarse y salir a la calle”, remarcó Agüero.
“El sitio incluye dos instituciones que dialogan entre sí, por un lado el Sitio de la Memoria, con el museo y sus salas, y un archivo documental que es de los más grandes del interior del país, donde toda la documentación que se puede ver está expuesta en el museo y dialoga con las instalaciones. Hay testimonios, distintas muestras, instalamos recientemente la Sala del Navarrazo que se inaugura este próximo sábado”.
Vale mencionar que este centro clandestino comenzó a funcionar antes del Golpe de Estado de 1976 y el Navarrazo fue la antesalas de aquel cruento periodo. “Hay testimonios de que antes del 24 de marzo ya eran traídos compañeros y compañeras, que fueron torturados, vejados y desaparecidos”, concluyó.