El Secretario General de ATE y la CTA Autónoma Córdoba, Federico Giuliani, participó en Cuba entre el 6 y el 9 de agosto -en representación de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (CLATE)- de la IV Asamblea Continental de ALBA Movimientos. La reunión se realizó en La Habana, Cuba, y el encuentro reunió a más de 150 delegados de 25 países bajo la consigna: “Cien años caminando con Fidel”.
El 25 de junio del año pasado Giuliani fue electo Secretario de Acción Sindical y Campañas de la CLATE en el marco del 14º Congreso Ordinario y Extraordinario que se desarrolló en Capital Federal, junto al chileno Alejandro Silva Fuenzalida, mientras que Julio Fuentes fue reelegido Presidente de la entidad.
En la IV Asamblea Continental de ALBA Movimientos se debate sobre la crisis del capitalismo, el avance de la ultraderecha y el socialismo como horizonte político.
Articulación de las OLP
La articulación de fuerzas populares, nacida en 2007 tras un encuentro con el Comandante Hugo Chávez durante la V Cumbre de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA), agrupa actualmente a unas 400 organizaciones libres del pueblo, campesinas, indígenas, urbanas, estudiantiles y feministas alineadas con los principios de soberanía e integración regional de José Martí y Simón Bolívar.
La agenda de trabajo trazada para el encuentro se estructuró en tres ejes fundamentales: el análisis de la coyuntura global frente a la crisis del capitalismo, la Doctrina Monroe 2.0 y los conflictos internacionales; la discusión sobre el socialismo como horizonte mediante la actualización del programa político popular; y la estructuración de un Plan de Trabajo Continental que traduzca el debate ideológico en una agenda de lucha unificada.
Con este encuentro, los organizadores buscaron reafirmar la unidad popular como la herramienta clave para enfrentar las ofensivas neoliberales. La elección de la capital cubana como sede para esta edición constituye un acto de solidaridad militante frente al recrudecimiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos contra la mayor de las Antillas.
¿Por qué la sede es Cuba?
La elección de Cuba como sede de esta IV Asamblea respondió a una decisión política estratégica. En un contexto donde el imperialismo recrudece su ofensiva a través de un bloqueo económico y financiero que ha escalado a una “guerra económica” afectando la vida cotidiana del pueblo cubano, la respuesta de los movimientos sociales fue la solidaridad militante.
Realizar el encuentro en la isla fue un reconocimiento a la dignidad y resistencia de la Revolución Cubana, considerada la primera revolución socialista del continente. Laura Capote de la Secretaría Operativa de ALBA Movimientos afirmó que defender a Cuba, es defender el futuro de Nuestra América y la posibilidad de construir un proyecto alternativo al capitalismo. Además, el año 2026 coincide con el centenario del nacimiento de Fidel Castro, cuya práctica revolucionaria sigue siendo una referencia estratégica para las luchas populares.
Respaldo frente al bloqueo yanqui
En un gesto solidario frente al bloqueo criminal y genocida yanqui, las delegaciones internacionales entregaron valiosas donaciones de insumos médicos para hogares de niños sin amparo parental y salas pediátricas de oncología.
Jornadas de debate: crisis del orden mundial y resistencia
“Atravesamos un momento extremadamente peligroso. Esa es la síntesis que puedo traer hoy. Quiero decir que el trabajo político y organizativo que seamos capaces de realizar ahora será determinante para definir en qué condiciones enfrentaremos la ofensiva imperialista”, fueron las palabras de la intervención de Stephanie Weatherbee, integrante de la Asamblea de los Pueblos, en una primera jornada que estuvo dedicada a analizar la situación internacional, el ascenso de las extremas derechas y la ofensiva imperialista.
La apertura, realizada en la emblemática Universidad de La Habana, contó con la presencia del primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
“Sabemos que Estados Unidos enfrenta una crisis de hegemonía a nivel global, y el trabajo político que hagamos en este momento va a determinar si seremos espectadores de esta batalla, si seremos refuerzos del imperialismo estadounidense o si seremos constructores de nuestro propio destino y defensores de nuestra soberanía”, afirmó.
Y apuntó que Estados Unidos redefinió su estrategia global tras comprobar los límites de su capacidad para sostener varios frentes de conflicto al mismo tiempo. Mencionó que, luego de los resultados de la guerra en Ucrania, la resistencia económica de China y el costo político de su apoyo a Israel en Gaza, Washington concentró sus esfuerzos en consolidar su influencia en Asia Occidental mediante el debilitamiento de Irán, frenar los procesos antiimperialistas en América Latina y mantener su presencia militar en África y Asia. En ese marco, advirtió que el declive del poder estadounidense no lo vuelve menos peligroso, sino que aumenta su agresividad frente a las crisis estructurales que atraviesa.
“Estados Unidos ve a América Latina como una región donde puede recuperar con relativa facilidad el terreno que perdió durante el ciclo de los gobiernos antiimperialistas”, afirmó. A su juicio, la posibilidad de concretar ese objetivo dependerá, en gran medida, de la capacidad de lucha, organización y resistencia que logren construir los pueblos”, completó.
La resistencia palestina: una causa de la humanidad toda
“Palestina, el Líbano, Siria, Yemen e Irán se convierten en escenarios interconectados dentro de un mismo proyecto destinado a reconfigurar Asia Occidental para garantizar la continuidad de la supremacía estadounidense-sionista”, afirmó Murid Abukhater, representante de la Organización de Juventud Palestina en Cuba y médico graduado de la ELAM.
Durante su intervención, Abukhater realizó un amplio recorrido por la situación de Asia Occidental y el papel de la resistencia palestina. Sostuvo que la realidad de la Franja de Gaza, sometida al genocidio perpetrado por el Estado de Israel, no puede entenderse como un conflicto contra “una organización específica”. Explicó que la ofensiva combina la violencia militar, el hambre, la destrucción del tejido social y la imposición de nuevas condiciones políticas y de seguridad con el objetivo de consolidar la ocupación de manera permanente.
Recordó que, “a pesar de la magnitud de la agresión, la ocupación no ha logrado alcanzar sus objetivos declarados de destruir la resistencia ni de imponer una capitulación política”.
Cuba y una agenda en común
La Asamblea reafirmó su solidaridad con el pueblo cubano y reivindicó su derecho a existir, decidir y vivir sin tutelajes.
En su declaración, las organizaciones ratificaron el rechazo al bloqueo estadounidense contra Cuba y convocaron a movimientos sociales, organizaciones populares, sindicatos y fuerzas políticas y democráticas a construir una agenda amplia y unitaria frente a la ofensiva imperialista y de las extremas derechas.
La apuesta por la unidad y la integración regional estuvo acompañada por una definición que atravesó el encuentro: la solidaridad con Cuba no podía quedar solamente expresada en documentos y declaraciones.
De la Asamblea al centenario de Fidel
La IV Asamblea cerró el domingo, pero la agenda internacionalista continúa en La Habana.
Este lunes comenzó el coloquio en homenaje a Fidel Castro por los 100 años de su natalicio, como parte de las actividades que se desarrollan en Cuba alrededor del centenario.
La Asamblea dejó, entretanto, una definición política que atravesó las distintas intervenciones, debates y actividades: frente a un escenario regional marcado por el avance de las derechas y extremas derechas y una nueva ofensiva imperialista sobre América Latina y el Caribe, fortalecer la articulación, la organización y la solidaridad entre los pueblos.






