La Justicia del Trabajo Nacional ordenó la reinstalación del delegado de ATE en el INAFCI (Instituto Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, ex Agricultura Familiar) que sienta un precedente vital en la lucha por el mantenimiento de la presencia sindical en el Estado, representando en el contexto actual de avance sobre derechos laborales y sindicales. De esta forma, ATE Córdoba obtiene un triunfo contundente contra el Gobierno de Milei, exponiendo que la política libertaria es arbitraria e ilegal.
Se trata de Facundo Sarry, compañero del INAFCI de Villa Dolores, donde cumplía tareas y ejercía la representación sindical de las y los trabajadores del organismo en el Valle de Traslasierra, hasta que la dependencia fue clausurada y disuelta, dejando 900 compañeros/as en la calle, incluidos quienes gozaban de tutela sindical, en una maniobra arbitraria e ilegal común a la política del Gobierno de Javier Milei.
“Frente al intento de disciplinar la voz del resto de los trabajadores y de las trabajadoras, esta reincorporación tiene un impacto político, legal y social: político porque demuestra el despido de un delegado es un ataque contra la organización sindical, legal porque la justicia claramente reivindica la ley de asociaciones sindicales y protege la tutela gremial de este trabajador, y social porque paso en la perspectiva de empezar a reconstruir el Estado que vino a desmontar las políticas de neofascismo de Milei y los gobernadores”, destacó el secretario General de ATE Córdoba, Federico Giuliani.

La Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones del trabajo avanzó con una interpretación protectoria y constitucional de la libertad sindical, ordenando “hacer lugar a la medida cautelar solicitada y ordenar la reinstalación precautoria del trabajador “.

“Esto nos fortalece, nos da esperanza de que organizando la pelea colectiva pueda haber muchas más reincorporaciones. Es un antecedente muy importante en un organismo que fue devastado por las políticas de Milei. Y entiendo también que claramente el mensaje es que al resto de los compañeros y las compañeras que fueron tratadas como una planilla Excel, como el achicamiento del gasto público, que fueron tratadas como la grasa militante, los orcos, que en el Estado sobraba gente, bueno, la Justicia vino a decir que en el caso Facundo Sarry, que es delegado electo por el voto de sus compañeros y compañeras, tiene que ser reincorporado inmediatamente al organismo”, remarcó el dirigente.
Para la abogada de ATE, Paloma Muñoz, lo que dijo la Cámara es muy claro: ningún empleador, ni siquiera el Estado Nacional, puede despedir a un representante gremial sin antes tramitar judicialmente la exclusión de tutela sindical. Y esto vale incluso en contextos de contrataciones temporarias, intervenciones administrativas o reestructuraciones estatales.
“El despido no solo violaba la Ley de Asociaciones Sindicales, sino también el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, los Convenios 87 y 98 de la OIT y toda la doctrina de libertad sindical construida por la Corte Suprema y los organismos internacionales de derechos humanos”, fundamentó la letrada.
En ese linea, Giuliani afirmó que “lo tenemos que celebrar, lo tenemos que visibilizar y que Facundo sea el primero de los cientos y de los miles de trabajadores y trabajadoras que fueron injustamente despedidos por el mileismo y que sea la fortaleza para entender que no vamos a tener piedad para cuando Milei se vaya del gobierno”.
Y concluyó señalando que “no solamente vamos para construir esa fuerza necesaria en la calle y darle un empujón más que no llegue al fin del mandato y cuando tengamos que reconstruir el Estado, esas lágrimas, esas broncas acumuladas, esos compañeros y compañeras que ya no están van a ser nuestra fuerza para volver a parar el Estado, para organizar a la comunidad y para volver a garantizar derechos, sin tener piedad de esta banda de estafadores y corruptos como Milei, Adorni, Caputo, Karina y compañía”.






