Los letrados María Marta Terragno y Ricardo Benedicto, asesores de la CTA Autónoma y de la CTA de los Trabajadores respectivamente, disertaron ayer sobre el proyecto en tratamiento en el Congreso de Reforma Laboral, en el marco de una charla-debate con dirigentas de las centrales y de sindicatos que las integran.
El encuentro se realizó en formato virtual y contó con la presencia de la secretaria de Prensa de ATE Córdoba, Julia Giuliani, que ostenta el mismo cargo en la CTAA provincia, la secretaria Adjunta, Silvia Alcoba, la secretaria General de la CTAT y secretaria General de Adiuc, Leticia Medina, y la dirigente de la CTAT, Florencia Dabar.
Las dirigentas ensayaron en el comienzo de la actividad una introducción breve para abrir paso a los abogados.
Medina destacó el convencimiento de que “junto con la calle tenemos que seguir generando instancias de conversación de este proyecto de reforma, y de pensamiento político-sindical estratégico sobre cuáles son los horizontes que necesitamos actualizaciones de nuestros cuerpos normativos en la organización de trabajo”.
En tal sentido agregó que “venimos hablando con la CGT y las dos CTA en transitar un camino de unidad. Hay que organizar el movimiento sindical y recrearlo, trabajar creativamente para garantizar nuevos derechos, resistir sobre los derechos que nos quieren sacar, pensar qué otra legislación necesitamos y qué otras formas sindicales necesitamos, que formas de representación podemos imaginar y construir para la realidad del trabajo y de la clase trabajadora que hoy existe, que es muy distinta a la que vio nacer esta experiencia de la CTA”.
Seguidamente, Alcoba celebró la actividad “donde nos podemos encontrar y seguir debatiendo para poder pensar el momento que nos toca vivir. Es necesario que surja algo nuevo que nos guie, previendo que la ley que se trata en el Congreso trae la precarización total del trabajo formal e informal, entendiendo que las mujeres volvemos a ser perjudicadas. Hubo compañeros y compañeras desaparecidos que se animaron a pensar una patria grande, que luego se creo un nuevo sindicalismo de donde emerge la Central y que estamos en un momento de cambiar”.
Por último, en la introducción, Giuliani remarcó que “está claro que hace falta una actualización en materia laboral pero esa discusión tiene que ser con las y los trabajadores sentados en la mesa. Esta instancia busca romper también el discurso de los grandes medios, que la reforma viene a traer más trabajo y a mejorar la situación”.

Terragno: reforma si, pero no esta
La abogada Terragno comenzó su exposición afirmando que “el mundo del trabajo efectivamente cambió con la tecnología, la robotización, la incorporación de la IA, situaciones que implican en muchos casos el reemplazo del trabajo humano y eso conlleva la crisis de empleo”.
Y dijo que los cambios también incluyen la ampliación de los derechos, reconocidos por la legislación internacional, de las personas en relación a las responsabilidades de cuidado, la incorporación de familias diversas, lo que requiere que el mundo del trabajo asuma esos cambios. Hay avances en la normativa internacional en relación a la violencia y el acoso laboral.
“En ese marco, este proyecto no trae modernidad. Nada de estos aspectos mencionados están tenidos en cuenta. El trabajo en plataformas está excluido de toda protección, deroga la ley de teletrabajo, sancionada en 2020. Calificar de modernización a esta norma es una mentira absoluta. El mundo del trabajo requiere una actualización normativa, pero no es esta en absoluto”, cuestionó Terragno.
Para la asesora de la CTAA, lejos de una modernización “esta ley implica una transferencia de ingresos y de poder al sector empresario, desvirtuando por completo el fin protectorio y progresivo del derecho del trabajo, frente a una realidad que es la asimetría de poder entre quienes solo tienen su capacidad de trabajar para obtener una remuneración y el patrón. En ese sentido, es una ley prioriza el interés empresarial y explica su origen, como se comenta, en los estudios jurídicos de las grandes empresas”.
Destacó también que el proyecto libertario elimina la palabra ‘dignidad’ del texto y todos los pasajes donde estaba utilizada, así como la de ‘Justicia Social’.
Y describió la modificaciones de la Ley de Contrato de Trabajo, la creación del fondo de asistencia laboral (FAL), la modificación de la ley de jornada de trabajo, de convenios colectivos y de asociaciones sindicales, la derogación del Estatuto del Periodista, entre otros puntos.
“Al modificar las leyes de negociación colectiva como de asociaciones sindicales afecta la libertad y democracia sindical, así como los derechos de los cuerpos de delegados”.
Su exposición continuó sobre las inconstitucionalidades del proyecto de ley, detallando las falencias de la norma que abren la puerta de presentaciones en la Justicia.
Benedicto: la reforma deroga el derecho a huelga
Por su parte, el abogado laboralista y asesor de la CTA de los Trabajadores, Ricardo Benedicto, realizó seguidamente un amplio y didáctico ejercicio de comparación entre esta reforma laboral y la que impuso la dictadura cívico-militar del 76-83.
“Esta ley es la revancha de lo que hizo la dictadura hace 50 años. En cuanto a dimensión y cuantía casi que la supera”, denunció.
En esa línea, encontró puntos en común como el ataque a las organizaciones sindicales, al derecho a huelga, la suspensión de aumentos salariales, etc, entre el modelo libertario y el régimen genocida del Jorge Rafael Videla.
“Si la dictadura eliminó el Estatuto del Peón, Milei elimina la protección de los trabajadores de plataforma. Así como esto no cierra sin represión, tampoco cierra sin atacar a los sindicatos”, dijo Benedicto.
Y agregó: “entre las restricciones de la reforma de Milei, ahora habrá que pedir autorización para hacer asambleas, afectando el derecho constitucional de huelga. De la mismas forma, la imputación de la figura de ‘prácticas desleales’ a los trabajadores, cuando antes era solo destinada a la patronal, puede implicar sanciones para el sindicato y el trabajador que realice un paro ante la falta de pago de sueldos, porque sería una extorsión. Multas y pérdida de personería en el caso de reiteraciones”.
El letrado destacó que ante los límites que impone la ley para ejercer el derecho a huelga, prácticamente deroga ese derecho constitucional, abordando también el concepto de servicios esenciales que se amplía con la nueva ley y el agregado de ‘servicios de importancia trascendental’ que incluye un sinnúmero de ramas de actividad.
Para el letrado, la norma afecta principios federales como el poder de policía en el ámbito laboral que ejercen las provincias, derivando en ARCA (ex Afip) las actuaciones.






