El plenario general de delegados de los hospitales provinciales de ATE expresó por unanimidad hoy el repudio al accionar del actual jefe de policía de la provincia de Córdoba comisario general Julio César Suárez, que amenazó al compañero trabajador de prensa Dante Leguizamon, señalando el apoyo irrestricto a la libre expresión y al derecho de la comunidad a contar con información veraz sobre hecho públicos que afectan a los trabajadores, como lo fue la represión de los vecinos del barrio Los Cortaderos, víctimas del ‘gatillo fácil’ y de la policía brava que asola la provincia.
A la vez, el Plenario alertó que este tipo de acciones son comunes a la época de la última dictadura cívico militar, momentos a los cuales no deberíamos volver los cordobeses. Es llamativo que en la gestión del mismo gobierno se procese a trabajadores como la compañera María Ines Palacio, del hospital Rawson, sin pruebas suficientes, o se sancione a la compañera Sandra Romero, del hospital Materno Neonatal, por el sólo hecho de reclamar mayor seguridad en su lugar de trabajo, llegando a realizar detenciones desmedidas en los lugares de trabajo, ante los compañeros y con un accionar de trato hacia las nombradas como si fuesen delincuentes
En consecuencia solicitamos al gobernador de la Provincia, José Manuel de la Sota, que arbitre los medios necesarios y tome las medidas oportunas para garantizar a todos los ciudadanos de Córdoba, y a los trabajadores en particular, el normal desenvolvimiento de sus actividades, sin sentirse amedrentados ni perseguidos por quienes deberían garantizar su seguridad.
Cuerpo de delegados de Hospitales Provinciales







