En el marco del conflicto salarial y laboral que atraviesa el Hospital Regional de Villa Dolores, la delegada por ATE Claudia Ortega, cuestionó con firmeza el rol del SEP.
“¿Qué más quiere el gobierno que tener un gremio afín a él?”, disparó ante la pregunta de Radio Power, un medio de comunicación del Valle de Traslasierra. “El SEP dejó de ser representativo para muchos empleados provinciales. Esto ya se viene manifestando desde hace tiempo”, remarcó Ortega.
El cuerpo de delegadas y delegados de ATE reclama participación en las negociaciones y “la apertura de la mesa para poder ingresar y llevar la propuesta de los trabajadores, lo que necesitan los hospitales y los servicios”.
Por otro lado, Ortega también apuntó a la cercanía del gremio con el poder político: “el representante del SEP tiene más fotos al lado del gobernador que en las calles junto a los trabajadores”.
En ese contexto, solicitó diálogo con autoridades provinciales, mencionando al responsable de hospitales del interior y dijo que “es importante que el doctor Federico Brunasso pueda recibirnos y dialogar”.
Además, Ortega advirtió sobre un deterioro estructural en el sistema de salud al asegura que “hay un quiebre que se viene viendo post pandemia: falta de personal, trabajo precario y contratos por pocos meses o monotributo, que afectan también las futuras jubilaciones”.
La delegada describió un escenario crítico en la atención al denunciar que “hoy conseguir un turno es un tema en los hospitales, tenemos un enfermero para salas de 20 o más camas, brindar una atención óptima es casi imposible”.
Por último, dejó una definición contundente sobre la situación en el Hospital Villa Dolores: “La salud no es un número. Es tiempo, calidad y dedicación”.
Las y los delegados de ATE aseguran que el agotamiento del personal es creciente y reclaman medidas urgentes para mejorar tanto las condiciones laborales como la atención a la comunidad.






