En un plenario realizado hoy por la mañana en la sede de nuestro gremio, el cuerpo de delegados de salud provincial de ATE resolvió mantener el cuarto intermedio en el plan de lucha de los hospitales hasta que el gobierno abra la mesa paritaria a principios de febrero.
En la oportunidad estuvieron presentes compañeros representantes de los hospitales: Tránsito Cáceres de Allende, Córdoba, de Niños, Rawson, San Roque, Oncológico, Maternidad Provincial, Neonatal, Misericordia, IPAD, Neuropsiquiátrico, Casa del Joven, sumado a los delegados de los centros de salud de Villa María, Río Tercero, San Francisco y Jesús María.
En ese marco, se mantendrá el estado de alerta, con la modalidad que cada hospital decida de acuerdo a su metodología de trabajo.
De esta forma se confirma, el gesto de apertura al diálogo acordado por nuestra secretaria General, María Teresa Romero, con el ministro de Salud Francisco Fortuna en ocasión de realizarse una audiencia en el Complejo Pablo Pizzurno esta semana. Esta medida apunta también a manifestar a la comunidad la predisposición de los trabajadores a sostener en pie el servicio de salud pública, a pesar de todas las dificultades que son de público conocimiento.
Como transmitió ATE con anterioridad, el Ministerio acordó incluir a nuestro gremio en las próximas paritarias, a donde ATE va a reclamar por una recomposición real del salario para cubrir la canasta familiar en su categoría inicial, el pase a planta permanente de contratados y monotributos, la dotación de planteles básicos suficientes para cubrir los servicios hospitalarios, insumos y medicamentos necesarios para atender a los pacientes, reparación de toda la aparatología fuera de servicio, y la restauración de las instalaciones e infraestructura de los distintos hospitales, así como la finalización de la obra del nuevo Hospital Pasteur de Villa María.







