Desde septiembre pasado, cuando desde ATE y otros agrupamientos de trabajadores de los hospitales provinciales iniciamos el conflicto gremial en reclamo de recomposición salarial y en defensa del hospital público, se hizo público el compromiso de garantizar el funcionamiento de los servicios esenciales de los distintos centros de salud.

Esto es resultado del compromiso que mantenemos los trabajadores con la salud de la comunidad, ya que nos debemos a quienes pagan nuestros salarios y sostenemos la histórica convicción de nuestro gremio en defensa del Estado que ejecute los derechos sociales consagrados en la Constitución.
A diferencia de las autoridades del Ministerio de Salud, que abandonaron el sistema sanitario a su suerte, desoyendo el justo reclamo salarial de los trabajadores, vaciando de insumos y medicamentos los hospitales, restando mantenimiento a la aparatología e infraestructura hospitalaria, hasta el punto de llevar al colapso el sistema de salud público.
Como muestra vale recordar que el ministro del área, Francisco Fortuna, anunció como primera medida de su gestión la compra de insumos por 15 millones de pesos en carácter de urgente, admitiendo implícitamente la falta materiales de trabajo en los hospitales.
Es importante eludir cualquier comparación con el acuartelamiento policial que sufrimos los cordobeses en diciembre pasado ya que los trabajadores de la salud nunca abandonamos nuestros puestos de trabajo, sino que hicimos públicas nuestras protestas tal como lo habilita la Constitución y la legislación laboral nacional vigente, en el marco de la personería gremial que ostenta ATE.
No se trata de una ‘extorsión’ ni ‘un paro salvaje’, como intentan hacer creer a la población sino el ejercicio del legítimo derecho que debe ser escuchado para alcanzar una solución que restablezca el funcionamiento hospitalario. Vale señalar que la Provincia no tiene facultades para legislar sobre el derecho a huelga, ya la que misma se encuentra contemplada por la ley nacional 25877 en su artículo 24°.
En consecuencia, reiteramos que siempre estuvieron garantizados ‘los servicios críticos’ porque los trabajadores siempre asumimos el conflicto con la responsabilidad de mantener los servicios esenciales. Esto no es un mérito oficial sino nuestro compromiso en la defensa de la salud pública, gratuita y de calidad.
Acefalía en el IPAD

En las últimas horas los delegados de ATE del Instituto Provincial de Alcoholismo y Drogadicción (IPAD) denunciaron que el organismo se encuentra sin autoridad responsable, ya que la directora se encuentra en uso de licencia y no hay un funcionario suplemente que se haga cargo de ejercer la dirección.
Asimismo, los compañeros denuncian la falta de medicamentos básicos, como el ansiolítico lorazepan, para suministrar a los pacientes que debieron ser adquiridos por los propios trabajadores encargados de los servicios.






