
La charla se produjo en el marco del 60 aniversario del la creación del programa de Huerta Grande y contó con la coordinación del secretario General de ATE Córdoba, Federico Giuliani, y la participación del la secretaria General del Gremio de los Trabajadores Gráficos, Ilda bustos, y del secretario General de la Federación Aceitera y de Desmontadores de la República Argentina, Daniel Yofra.
En la oportunidad estuvieron presentes Mariana Mandalovic “próxima secretaria Adjunta de la CTA Nacional que expresa la etapa que se viene, tanto en los ámbitos de discusión pero también de definición política con presencia del interior y de las mujeres”, dijo Giuliani, compañeros del Sindicato Petroquímico de Río Tercero, Dario Dominguez, secretario General del Sindicato de Aceiteros de Tancacha, Jorge Chalup, candidato de la CTA Autónoma en la Regional Capital y Marcos Pozzi, secretario General del Sindicato de Aceiteros de Rosario, entre otros.
Giuliani comenzó la apertura resaltando “la autonomía, porque las y los dirigentes sindicales se deben a los intereses de la clase trabajadora y no a los patrones de turno o los gobiernos. Nos pueden gustar o no pero nuestra autonomía deben ser uno de los puntos centrales para poder ocupar lugares de conducción”.

“Urgen este tipo de debates, vamos a tener miradas en común, matices de diferencia, pero tenemos que llegar a acuerdos que nos vuelvan a meter en la agenda de los que mandan. Parece que se hubieran olvidado que en Argentina hay hambre, de que los trabajadores laburamos para seguir siendo pobres, que la precarización es las herramienta de disciplinamiento de nuestra clase, de que en el Ministerio de Trabajo de Córdoba no nos atendieron en plena pandemia ni dejaron una ventanilla para meter una nota y que te la reciban”, señaló.
“En ese marco, dijo, la unidad se da de abajo para arriba, si no es en el puerto que sea en las provincias, si no es en el centro que sea en la periferia. Acá en Córdoba se dio una experiencia muy linda el 16 de junio, en el aniversario del bombardeo de Plaza de Mayo, conformando la unidad en la calle con la Unidad Piquetera de Córdoba. Entre sindicatos combativos, el bloque piquetero, las organizaciones ambientalistas nos movilizamos frente al modelo extractivista y que tiene al gobernador Schiaretti como lobbista de los terratenientes a partir de la agenda que le marca el grupo G6 constituido por la Bolsa de Cereales, la Bolsa de Comercio, Urquía, Paganni o Roggio”.

Y remarcó que “frente a la demanda social, que dice que el hambre es un crimen, trabajo genuino en los barrios populares, ahora en debate a partir de lo que dijo Cristina Fernandez de Kirchner, que quiso decir una cosa y le salio para otro lado, al punto que hoy Desarrollo Social comenzó una caza de brujas con nuestra compañeras y compañeros que tienen el potenciar trabajo y que con esos 18 mil pesos mensuales sostienen los comedores populares en el territorio”.
“Si no hubiera sido por las organizaciones populares y piqueteras, la crisis hubiera sido tres veces más a la actual. Porque fueron el dique de contensión y brindando amor en esos espacios”, afirmó Giuliani, par luego anticipar que “éramos miles y el desafío continúa y vamos a empezar a plantear un plan de lucha contra Schiaretti y Llaryora”.
Por su parte, Daniel Yofra afirmó que “estamos en una situación totalmente distinta a la década del 60, diferente a la de aquellas épocas. No podemos dejar de comparar donde tuvimos una generación de dirigentes muy buena y los militares en el ’76 nos sacaron.Hoy somos pocos los dirigentes que hablamos del salario mínimo, vital y móvil cuando se tata de cumplir con la ley de contrato de trabajo”.

“Tampoco podemos dejar de hablar de la Gestapo Sindical del PRO y nos cuesta hacer la autocrítica en el partido justicialista que hubo una Triple A que entregó a los dirigentes sindicales combativos, junto con las patronales, para que los militares supieran a quien tenían que agarrar, desaparecer o meter preso, sacarlos del sistema para que no prolifere y no deje una herencia”, recordó en otro tramo.
Para luego avanzar diciendo que a pesar de eso la semilla está, seguimos estando, tenemos una visión. Hoy estos programas se podrían discutir tranquilamente pero no podemos dejar de pensar que tenemos 52% de pobres y que es absurdo que esos trabajadores sean pobres teniendo trabajo”.
Y destacó que “herramientas como estos encuentros nos permiten a los dirigentes poder enfrentar a los partidos políticos y los patrones que son responsables de la crisis que tiene este país y que los trabajadores vienen pagando hace mucho tiempo”.

“Si no somos capaces de ver que tenes las huelga para enfrentar a las patronales va a ser difícil que triunfemos con cualquier programa, en cualquier frente o solidaridad. No existe nada que podamos reivindicar como trabajadores si no pensamos en la huelga”, agregó.
Por su parte, Ilda Bustos destacó que “el programa es un decálogo que debemos tomar a donde tenemos que volver, pero el problema está en la representación y en recuperar la conciencia de clase”.
La dirigente señaló que “las definiciones del programa de Huerta Grande son muy fuertes, solo se acerca un poco el decálogo de los 26 Puntos de la CGT de Saúl Ubaldini. Pero no sé hoy como hacen algunos dirigentes de la CGT Nacional para leer aquel programa sin que le corra un frío por la espalda. Pero la referencia a Huerta Grande nos da la dimensión, la envergadura y la profundidad de la derrota”.
“El programa es un decálogo que debemos tomar a donde tenemos que volver, pero el problema está en la representación y en recuperar la conciencia de clase. En la década del ’80 hubo un intento de recuperación de la fuerza que tenía el Movimiento Obrero Organizado hasta el ’76, pero después vino de menemismo y es ahí donde se produce el quiebre. Los sindicatos grandes adhieren a la nueva situación en nuestro país a los dictados en ese momento del Consenso de Washington en línea con la destrucción del Estado. Allí se establece que somos un país agroexportador, con una economía primaria. Córdoba es un ejemplo importante de eso”, añadió.
Y dio como ejemplo que “actualmente en Córdoba hay empresas que obligan a los trabajadores a ir al Ministerio de Trabajo a apoyarla, eso paso hace unos días en Córdoba. Esto da cuenta del grado de humillación que sometieron a esos trabajadores es muy grande”.
Para finalizar sentenciando “hoy en la provincia gobierna el Grupo de los 6, los desarrollistas y los medios generan un discurso unívoco y hegemónico, estableciendo que los derechos son privilegios. Lo vimos en la Municipalidad de Córdoba cuando redujeron la carga horario, transformando puestos de trabajo legítimo en trabajo precario”.
“Por eso hoy necesitamos una dirigencia sindical que se plantee cambiar la realidad, nos falta eso”, concluyó.
La charla completa puede verse a ingresando aquí














