El gobierno de Córdoba se hace cargo cuando le conviene. Esta es la evidencia más rotunda que se desprende de la disputa de ámbito de representación gremial entre el Sindicato de Camioneros y Comercio, en el conflicto de los supermercados.
Aquí, el ministerio de Trabajo, Omar Dragún, dictó la conciliación obligatoria a pesar que sostuvo que no le compete dirimir la entre las partes.
Por el contrario, la administración delasotista mira para otro lado cuando se trata de respetar la representación de los trabajadores del Estado provincial. A pesar que el Ministerio de Trabajo de la Nación ya resolvió en dos resoluciones -708 de 2009 y 770 de 2012- que ATE tiene ámbito de representación en la provincia, sigue negando que nuestro gremio se ubique a la par de otras organizaciones sindicales. Niega el descuento de la cuota sindical en los recibos de sueldo, niega el reconocimiento de la representación de nuestros delegados, niega también un lugar en la mesa de negociación.
Con ATE, el gobierno provincial dice ser neutral pero actúa como patrón. Y en tal sentido pretende elegir qué gremio debe representar a los trabajadores del Estado provincial, arrogándose un derecho que no le pertenece. Es obvio que el patrón (ese es el rol que le cabe al gobierno de De la Sota frente a los provinciales) no puede elegir cuál es la organización sindical para negociar, porque siempre optará por la que le convenga según sus propios intereses. Que no son, precisamente, pagar mejores salarios, ni mejorar las condiciones de trabajo, ni asumir que los trabajadores eligen al gremio que más nos conviene a nosotros.
La doble vara del gobernador, queda en evidencia una vez más. En el Estado cordobés no se cumple la legislación laboral argentina, y esta situación tiene un solo responsable: José Manuel De la Sota.
María Teresa Romero
Secretaria General
ATE Córdoba







