Ayer por la tarde se llevó a cabo un encuentro virtual organizado por ATE Córdoba donde se celebró el 43º aniversario de la fundación de la Agrupación Anusate, organización creada para recuperar el gremio de las manos del burócrata y colaboracionista de la dictadura Carlos Horvard, y que cuatro décadas después continúa conduciendo ATE.
La actividad estuvo coordinada por el secretario General del Consejo Directivo Provincial (CDP) Córdoba, Federico Giuliani, y contó con la palabra de compañeros que fundaron Anusate como Oscar Cacho Mengarelli, Victor De Gennaro y Carlos Custer, así como Noelía Guzman, que se integró posteriormente y pero que formó parte de la primera conducción una vez recuperada la democracia interna en ATE.
Giuliani resaltó que la charla virtual tuvo como intención rescatar la mística de Anusate y facilitar la formación para los nuevos militantes y afiliados de ATE Córdoba que no conocen su historia, pero que “terminó nacionalizándose con la presencia de compañeros y compañeras de todo el país”.
Así, enumeró la presencia Pocha Correa, Julio Fuentes, Alejandro Garzón. Graciela Iturraspe, Pipón Giuliani, Olga Reynoso. Damián Albornoz, Rafaela Alcoba, Gladys Medina, Ernesto Contreras (vocal CDN), Fernando Peyrano, Jorge Garzón (jubilados Santa Cruz), entre otros.
El dirigente comenzó diciendo que “en el día internacional de DDHH, no es casual que se haya formado Anusate” y destacó las actividades realizadas por le CDP en el marco de esa jornada.
En otro tramo señaló que “por mi sangre corren los colores verdes” y contó como fue su acercamiento a ATE para pasar de afiliado a delegado y luego dirigente.
“Yo, que soy hijo de un preso político de la dictadura militar, que soy hijo de una trabajadora estatal despedida durante el menemismo, que nací y me crie en barrio ATE de Río Cuarto, el famoso barrio cincuentenario porque se hizo en 1975, entré a laburar en Senasa y me enamoré de ATE en el instante. Tuve la suerte de ser delegado de base en mi sector de laburo, secretario General de la Seccional Río Cuarto y tengo el gran orgullo de ser actualmente el secretario General de ATE Córdoba”, relató Giuliani.
Y dijo: “cuando los acuerdos no llegan a buen puerto son las y los compañeros quienes nos eligen. Yo me siento bendecido que aquel 7 de agosto del año pasado nos hayan votado para conducir esta ATE Córdoba que estamos poniendo de pie”.
Luego introdujo la charla señalando que “ese 10 de diciembre de 1977, en la iglesia Nazaret de la calle Carlos Calvo en la Capital Federal, un grupo de compañeras y compañeros de distintas latitudes empezaban a conformar Anusate, con el sueño de sacar a ATE de las manos del burócrata Horvard, servil a los intereses de la dictadura. ¿Qué mejor que las y los protagonistas para que nos cuenten qué es ser de Anusate, cuál es la mística que no envuelve, para que los nuevos estatales que se arriman a ATE sepan de qué está hecha nuestra Anusate que conduce el gremio en todo el país?”, se preguntó.
Posteriormente tomó la palabra Oscar Cacho Mengarelli, ex secretario General de ATE Córdoba. “Nosotros llegamos a ATE en 1975 y armamos una lista para confrontar con la Azul y Blanca en Villa María, junto a Osmar Zapata y otros compañeros en la Fábrica Militar. Era una época cargada de política en el país, cuando Vietnam había ganado la guerra a los yanquis. Había grupos de izquierda que nos daban formación como el cro desaparecido Eduardo Requena, teníamos una comisión politizada”.
Cacho prosiguió contando que “antes del golpe del ’76 conocimos a Quagliaro, en una reunión en la fábrica”. Y agregó: “otro hecho que constituye la semilla de Anusate es el congreso de La Falda, en noviembre de 1976, con un veedor del Ministerio de Trabajo presente. Ahí conocimos a Víctor, que era un vocal de la comisión nacional y nació un vínculo que no se rompió más. Porque la colaboración de la conducción de ATE con la dictadura definió la posición de muchos jóvenes de entonces”.
“Mientras, Horvard estaba Comisión de Gestión y Trabajo, una CGT mentirosa, iba a la OIT a decir que no le constaba que la dictadura violaba los DDHH, con el telepostal Baldasini y otros”, relató.
“El día que escuchamos en la radio como salía colaborando es burocracia con los milicos, llegaban los telegramas con los despidos para todos nosotros. Se dieron las dos cosas al mismo tiempo”, recordó Mengarelli.
“Cuando Carlos Cúster consigue la iglesia para que nos juntemos, nos enteramos que días antes había secuestrado a las primeras Madres de Plaza de Mayo de ese mismo lugar. Las líneas nos unían eran antiburocracia, antimperialismo y antidictatorial, la contrapropuesta a Horvard”, afirmó en otro tramo.
Tras cartón habló Noelia Guzmán, única mujer parte de esa lista que recuperó el sindicato.
La pampeana Noeli Guzman, del Centro de Jubilados de ATE Nacional, formó parte de la primera comisión directiva de ATE nacional cuando se recuperó le gremio de las garras de la burocracia. La dirigente recordó que “en el 76 cuando vino el golpe estábamos hace un mes con una olla popular. Me armaron un sumario porque armamos una colecta para un compañero enfermo y me echaron. En el 78 Carlos Cúster me contó lo que estaban haciendo con la agrupación, yo lo conocía de la democracia cristiana”.
Guzman destacó que “había que ser muy valiente para plantarse y rescatar el sindicato de las manos de Horvard, con tanta fuerza y convicción. Quiero dedicarle este homenaje a quien nos abandonó hace 10 días, Segundo Pineda Pacheco”.
Carlos Custer
A su vez, el dirigente Carlos Cúster, de gran relevancia como dirigente sindical a nivel nacional e internacional recordó en cuanto a la fundación de Anusate que “es una agrupación atípica. En general las agrupaciones sirven como instrumentos electorales, para armar listas y sin más continuidad. Pero Anusate, por su trascendencia, tiene presente y futuro”.
“La agrupación tiene ciertos valores, personales, culturales y políticos. Defendemos al estado porque creemos que es el único articulador para las políticas del bien común, promoviendo una articulación y planificación ordenada y prioritaria del desarrollo”, dijo el ex embajador de Néstor Kirchner en el Vaticano.
“Tenemos un pensamiento político, que no es partidista, porque somos conscientes que en el sindicato están quienes provienen de distintas experiencias partidarias. Y también en la agrupación. Eso es lo importante para darle continuidad a la formación de cuadros dentro de la agrupación. Con autonomía sindical, democracia interna, respeto al pluralismo, capacidad de una gestión eficiente, honesta y responsable, y yo estoy orgullos de los compañeros que tenemos, con una conducta extraordinaria. Me parece que a eso tenemos que darle trascendencia”.
Cúster hizo un reconocimiento al Incasur (Instituto de Capacitación del Sur) “que siempre nos invitaban como oradores de los seminarios y nos permitía hacer contacto con gente en las provincias”.
Víctor De Gennaro
Por último, Víctor De Gennaro comenzó apuntando que “los dirigentes somos una hojita en la tormenta si no estamos enraizados en la lucha colectiva de la clase trabajadora. Somos un emergente. Fui secretario General por generosidad de Héctor Quagliaro, además de por laburo y lo que fuera. Y porque fui el emergente de ese colectivo que es Anusate”.
Luego se preguntó “¿Qué es Anusate hoy? ¿Qué significa? ¿Qué hacemos? Estamos recuperando esta historia y compartiendo estos afectos gracias a que ustedes ganaron. Si estamos hablando de esto es porque triunfaron, si no estaríamos hablando de otra cosa”.
“Como decía Cacho, nos conocimos en el hotel de La Falda donde estábamos decidimos a hacer cualquier cosa para echar a Horvard. Quagliaro nos convenció que no, y tuvo razón. En ese noviembre del 76 yo le había visado a mi mujer Virginia que capaz no volvía a casa y terminaba en cana, fuimos a ese congreso a lo que dé lugar. En la CD de ATE éramos 7 los que pensábamos así: Sbarbatti (adjunto), Walter Rodríguez, Daldini, había una parte importante de ATE que estaba en contra de lo que hacía Horvard”.
De Gennaro explicó que “(Carlos) Horvard no solo era un burócrata, era además un botón, un hombre de la Marina que había sido parte de un proceso donde el enemigo formó gente para jugar en política. Por eso se fue con Serrano, otro oficial de la Marina, a Ginebra a bancar la Dictadura”.
“Hubo una política desde el poder y desde la resistencia”, añadió.
El fundador de la Central de Trabajadores Argentinos dijo que tras el congreso nacional de ATE de La Falda 2salimos de Córdoba y le dije a Andrés Pérez “si no lo echamos a Horvard nosotros, llegamos Buenos Aire y nos echa a nosotros”. Dicho y hecho. Yo además de vocal nacional era secretario de organización en ATE Capital y estábamos en ebullición contra la prescindibilidad”.
Seguidamente señaló que como sindicalista “uno puede ser ilegal, pero no clandestino. Que no te reconozca el patrón, pero tus compañeros te tienen que ver porque ahí está el poder del dirigente sindical, en los compañeros. O representas al patrón, como Horvard, o a los compañeros, como nosotros. Esa era la disputa en ATE”.
También recodó que “nos echan “por cánticos montoneros”. Flor de hijo de puta hay que ese para poner eso en un acta en aquel momento. En realidad al que querían echar era a Quagliaro, porque nos había juntado y traía la historia de la CGT de los Argentinos, del Rosariazo, de la Resistencia. Quagliaro era el que competía por la conducción con Horvard y no podía coronar porque la burocracia controlada ATE Capital. Cuando la ganamos nosotros se le desparrama el poder a Horvard y ganan los jóvenes en Río Tercero, y gana Contreras en Rosario que era un pibe, gana Jorge Acedo, en La Pampa ganan los compañeros que estaban en la oposición, en Misiones todo el Partido Auténtico con militantes haciendo fuerza con nosotros; en San Luis, con compañeros como Díaz. Quagliaro expresaba toda esa corriente. Ganamos Capital y viene el golpe, pero con Quagliaro estábamos ahí (de lograrlo). Nacemos de esa historia”.
y contó que “a Héctor lo echaron. Lo fuimos a saludar a los departamentos de Colombres, donde paraba Quagliaro, como para solidarizarnos. Tomando unos mates, charlando, nos preguntábamos ‘qué íbamos a hacer con toda esta pelea’. Y nos responde ‘cómo que qué vamos a hacer? Hay que hacer la agrupación’. Nosotros no sabíamos qué era una agrupación”.
“Las agrupaciones fueron las estructuras de resistencia del ’55 hasta el ’58 cuando comenzó a recuperarse la historia de los gremios. Cuando no hubo gremio, hubo agrupación. Los trabajadores nos organizamos en agrupaciones. Ahí aprendí una cosa muy importante: la legalidad no da una organización sindical, el poder te puede reconocer pero la legitimidad te la dan los compañeros, la agrupación es una organización político-sindical. Fueron las 62 organizaciones, donde al principios había peronistas y comunistas, las conducciones reales de los gremios. La dictadura intervino todos los gremios en el ’55 pero el sindicato de la carne hizo la gran lucha contra la privatización del famoso Frigorífico Lisandro De la Torre, con la agrupación, no había sindicato. Qué es una agrupación? Un conjunto de trabajadores que se reúnen para defender sus derechos y transformar la realidad”, agregó en otro tramo.
La charla se extendió por más de dos horas, con intervenciones de diversos compañeros que enriquecieron un emocionante instancia de participación y formación.
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