Ayer se presentó en la Legislatura de Córdoba un proyecto declaración que expresa su profunda preocupación ante los despidos y el proceso de ajuste impulsado en el ámbito del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
El legislador y dirigente sindical Antonio Edgardo Russo expresó su inquietud por el eventual impacto de tales medidas sobre las dependencias y servicios con asiento y actuación en la Provincia de Córdoba, en particular sobre el histórico Observatorio Meteorológico de Córdoba, el Observatorio de Pilar y demás estructuras vinculadas a la observación, monitoreo y prestación de servicios meteorológicos esenciales.
El proyecto destaca que el SMN es un organismo estratégico para la protección de la población, la seguridad operacional aérea, la producción agropecuaria, la prevención de incendios, la gestión del riesgo y la toma de decisiones públicas basadas en información científica.
En sus fundamentos, Russo, integrante del bloque Hacemos Unidos por Córdoba, advierte en su presentación que motivó cuando trascendiera públicamente “la decisión del Gobierno nacional de avanzar con una reestructuración del organismo que incluye el despido de 140 trabajadores contratados, en el marco de un plan oficial de reducción de costos y automatización de procesos. La medida fue presentada por el Poder Ejecutivo nacional como parte de una ‘modernización’ del sistema, con el argumento de adecuarlo a estándares internacionales y reducir gasto operativo”.
Y citó la denuncia de ATE sobre “los despidos, la precarización y el ajuste comprometen la operatividad del organismo, advirtiendo incluso sobre el riesgo para la circulación aérea y sobre el eventual cierre o afectación de estaciones meteorológicas en distintos puntos del país. En marzo de 2026 ATE ya había alertado que el organismo venía registrando reducción de personal desde 2024 por despidos, jubilaciones y renuncias, y que ello colocaba a la planta por debajo de lo necesario para garantizar el funcionamiento pleno del sistema”.
Entre otras consideraciones, Russo menciona en su proyecto de declaración el impacto del vaciamiento del SMN en la provincia de Córdoba, ya que no sólo utiliza los servicios que brinda el organismos, sino que “forma parte de la propia historia e infraestructura del organismo. El Estado nacional recordó oficialmente que el Servicio Meteorológico Nacional nació en la ciudad de Córdoba en 1872 bajo el nombre de Oficina Meteorológica Argentina, y que el Observatorio Meteorológico de Córdoba continúa funcionando de manera ininterrumpida hasta hoy. Además, el Observatorio de Pilar, también en nuestra provincia, funciona las 24 horas del día y cumple tareas de observación meteorológica y geomagnética con personal especializado”.
“La dimensión simbólica importa, pero la práctica importa más- concluye Russo en sus fundamentos-. Córdoba es una provincia especialmente expuesta a fenómenos meteorológicos y ambientales que exigen monitoreo y alertas de calidad: tormentas severas, granizo, vientos intensos, heladas, sequías e incendios forestales. En 2023, por ejemplo, se reportaron 40.803 hectáreas incendiadas en Córdoba, con concentración de siniestros en época de máxima sequía. En ese contexto, debilitar la infraestructura humana y técnica del sistema meteorológico nacional implica comprometer herramientas esenciales para la prevención, la anticipación y la respuesta”.






