Un juez de conciliación cerró la controversia con la Municipalidad y confirmó al compañero Antonio Aredes en su lugar de trabajo, tras la cautelar del año pasado.

Aredes integra la Junta Interna de Delegados del municipio y resultó despedido en diciembre de 2015 cuando asumió el intendente Jorge Fabrissin, junto a otros cinco delegados.
Ahora la justicia resolvió que el intendente Fabrissin actuó de manera ilegal y le ordenó que respete la tutela sindical.
El juez primera instancia conciliación 6ta, Carlos Eduardo Moroni ,entendió que la intendente realizó una práctica persecutoria y antisindical, que se choca con la legislación protectora de la actividad sindical de los trabajadores, las Constitución Nacional, la Constitución Provincial y los tratados internacionales que Argentina suscribió en su momento y adhiere, como ser la normativa de la OIT sobre libertad y democracia sindical.
Resta aun que la Justicia se expida sobre otros tres compañeros delegados que se encuentran reinstalados de manera cautelar después de sufrir la persecución del intendente. “Fabrissin no dejo derecho laboral laboral y sindical sin vulnerar. Afortunadamente se impuso la razón y la leyes que defienden a los delegados sindicales”, resumió la abogada María Terragno, que junto a Eugenio Biafore llevaron adelante el reclamo judicial e integran el equipo jurídico de ATE.
Aredes es hijo de Charo Aredes, obrera del frigorífico Estancias del Sur, que fue desaparecida durante la dictadura por su actividad sindical y política. Su caso su esclarecido recientemente durante el megajuicio de La Perla. Durante la dictadura Fabrissin, intendente de Unión por Córdoba, fue secretario de Gobierno de la intervención militar en la municipalidad de Unquillo.






