El intendente había dejado cesante a cuatro delegados que tenían mandatos vigentes debido a la persecución que realizó a nuestro gremio, en el marco de un plan de lucha que se extendió por 60 días.

La Justicia ordenó reinstalar a los delegados, dando marcha atrás con los resuelto previamente por el intendente Jorge Fabrissin, del Partido Justicialista.
Tras el decreto de achique de personal dictado por el intendente Jorge Fabrissin, y luego de 60 días de plan de lucha realizado por ATE en la municipalidad de Unquillo, la justicia ordenó la reinstalación de cuatro delegados que habían sido despedido ilegalmente.
Se trata de los compañeros Lucas Bustamante, Roxana Bustos, Antonio Aredes y Miguel Sergio Rodríguez, que tuvieron fuerte protagonismo durante el plan de lucha en contra del ajuste que implementó Fabrissin, con el aval del gobierno provincial.
Después de numerosas movilizaciones y medidas de fuerza, cuando finalmente el municipio comenzó a dictar las cesantías de cientos de municipales, el intendente ordenó el despido de los cuatro delegados mencionados sin importante que poseen la tutela gremial que los protege de los abusos y arbitrariedades de la patronal.
Sin embargo, la Justicia dio la razón a los planteos legales realizados por nuestro gremio y ordenó la reinstalación de los compañeros para que ejerzan en pleno derecho la representación de los municipales del sector.
“Queda claro que no negociamos los derechos de los trabajadores, ni claudicamos de nuestras banderas. Todos los compañeros saben que ATE no traiciona y el intendente Fabrissin deberá ahora convencerse de que vivimos en democracia y que seguiremos representando a los compañeros por más que no le guste”, afirmó el secretario de Interior del CDP, Alejandro Murua.






