La justicia ordenó el viernes pasado la reinstalación de dos delegados de ATE, cesanteados por el intendente Jorge Fabrissin en el marco del brutal ajuste que viene sometiendo a los municipales de Unquillo y la campaña persecutoria contra nuestro gremio.

Se trata de dos de los cinco delegados de ATE cesanteados por el municipio en enero pasado, cuando el intendente Jorge Fabrissin despidió a más de 200 trabajadores, en el marco de un brutal ajuste sobre la planta de personal de la localidad de Unquillo. La reinstalación es resultado de un recurso de amparo presentado por la asesoría letrada de ATE, toda vez que los delegados cuentan con la tutela sindical, figura protectora de la legislación laboral argentina de la organización gremial en los sectores de trabajo. Los delegados son Lucas Ariel Bustamante y Roxana Bustos.
La medida, ilegal y arbitraria, se produjo en medio de la persecución que Fabrissin llevó a cabo contra ATE por oponerse a los despidos.
En el dictamen judicial se ordena además “mantener las mismas condiciones laborales que tenía antes de la decisión rescisoria (categoría profesional, lugar y jornada de trabajo), con derecho al pago de los salarios caídos”. De esta forma, ambos delegados cobrarán los haberes adeudados de enero, febrero y marzo, que no habían cobrado. Por cada día que la municipalidad se retrase en cumplir la orden judicial deberá pagar una multa estipulada por el juzgado interviniente.






