El plan de lucha prosigue con el compromiso de todos los trabajadores de la municipalidad de Unquillo ante el ajuste que se propone realizar el intendente Fabrissin. Dos movilizaciones contaron con el apoyo decidido de los habitantes de la localidad.

En un conflicto inédito para la ciudad de Unquillo, los municipales cumplieron hoy su cuarto día de paro, en rechazo al plan de ajuste que pretende imponer el intendente Jorge Fabrissin. “Nos debían los sueldos de noviembre, pero después de iniciado en plan de lucha logramos que el intendente deposite los habares caídos y tenemos el compromiso de que para la semana que viene se liquide el aguinaldo”, destacó el delegado de ATE Juan Lescano.
Sin embargo, los trabajadores se mantienen de paro hasta mañana a la espera que Fabrissin se comprometa a rever la situación de los compañeros precarizados, ya que planteó 70 cesantías en el plantel de municipal. “Queremos un impasse de 30 días para analizar la situación de esos compañeros y que se congele la decisión de no renovar esos contratos”, agregó Lescano.
Al mismo tiempo, mañana delegados de ATE y del gremio municipal del sector, se reunirán mañana a la mañana con el intendente para que se comprometa a no modificar el cálculo de haberes, manteniendo ítems que son derechos adquiridos de los compañeros como: antigüedad, trabajo insalubre, trabajo de riesgo, horas extras, vacaciones en días hábiles, todos puntos que el recién asumido intendente pretende borrar de un plumado de los salarios.
“Para levantar el paro Fabrissin debe garantizarnos que no tocará los salarios”, finalizó Lescano.
El plan de lucha contó con nutrido apoyo de buena parte de la población de Unquillo. En las movilizaciones realizadas ayer y hoy se sumaron alrededor de 500 vecinos a la columna de 200 trabajadores que marcharon por el centro.
ATE dejó claro desde el primer momento que no permitirá el que cambio de gobierno afecte ni los salarios ni los puestos de trabajo ni las condiciones laborales de los trabajadores del sector.





