(fuente: El Diario del Centro del País)
Los trabajadores de la Fábrica Militar de Villa María se declararon en estado de alerta a partir del anuncio del gobierno de Javier Milei que dará de baja a partir de hoy el sistema de colectivos para trasladar al personal, que funciona hace 89 años.
La medida roma parte de una serie de episodios que no hacen más que demostrar el desinterés de la conducción de Fabricaciones Militares, por la situación de los establecimientos y quienes se desempeñan en el sector.
“Sí, nos quitaron el transporte que funcionó desde hace 89 años, desde la inauguración de la Fábrica Militar, en 1937, pero también nos cambiaron los horarios de administración para hacerlos coincidir con los de Buenos Aires… Viajamos a dialogar y no encontramos respuestas satisfactorias para esas situaciones ni para otras”, explicaron, tras la asamblea realizada el viernes pasado, la secretaria Gremial de la Seccional ATE Villa María, Silvana Torres, y el delegado de la Fábrica, Sergio Catalano.
“Hoy por hoy, ante la necesidad que está pasando el compañero de FFMM, esta medida es un golpe letal al bolsillo. Hay personal que no dispone de movilidad para llegar a la fábrica. Tenemos horarios de ingreso y egreso complicados por el tipo de actividad que realizamos, no hay nada bueno para decir de esta situación. Ya Macri intentó quitar el transporte para el personal y logramos que no se pierda. Vamos a agotar todas las instancias porque no es aceptable esta medida del gobierno”, agregó Catalano.
Los dirigentes destacaron que la situación salarial es el problema principal de los trabajadores, al punto que hay compañeros que tienen un segundo trabajo en aplicaciones debido a los bajos ingresos, con una caída abrupta en el haber real del sector.
Se trata tanto de un ataque al sector público así como una irresponsabilidad evidente de las conducción del organismo ya que actualmente el personal que trabaja con material peligroso se encuentra sobreexplotado por serse obligado a tener más de un trabajo para llegar a fin de mes.






