Las y los trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) realizarán un paro en rechazo de los despidos que impone el Gobierno de Milei sobre el organismo.
Ayer 140 compañeros y compañeras fueron notificados de su despido, 10 en Córdoba, por lo que ATE resolvió llevar adelante la medida de fuerza que incluye a los aeropuertos de todo el país.
Las modalidad del paro se denomina “apagón meteorológico” afectará los vuelos nacionales e internacionales dentro de nuestro territorio.
El sector atraviesa ” un desguace del servicio meteorológico”. ya que se necesitan 1200 trabajadores en el SMN para que sea una “planta óptima” pero actualmente son 875 trabajadores y el Gobierno de Milei quiere sacar 140, más otros 100 en octubre.
Una de las despedidas es la compañera Silvana Ricci, coordinadora y gestora del Museo del SMN, con sede en Córdoba, dijo esta mañana que anoche habían comenzado a llegar las notificaciones. En 2026 cumple 153 años de antigüedad, siendo el primer servicio meteorológico de Sudamérica y el tercero del mundo. “Me dijeron que el despido es porque soy ‘sana’ y ‘estoy lejos de la edad para jubilarme’. Esa fue al explicación. De concretarse el Museo dejaría de funcionar porque quedará una sola persona para sostener al institución”, dijo Ricci a la radio de Universidad Nacional de Córdoba.
Durante la medida de fuerza se realizará una suspensión total de la difusión de pronósticos y alertas oficiales en todos los canales de comunicación habituales, incluyendo sus plataformas digitales.
Entre los sectores que se verán directamente impactados por la falta de datos oficiales se encuentran:
- Aeronavegación: los vuelos dependen de reportes constantes para operar de forma segura.
- Producción agropecuaria: crucial para la toma de decisiones en el campo.
- Navegación marítima y fluvial.
- Vida cotidiana: planificación de actividades y prevención ante fenómenos climáticos extremos.

El SMN
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), organismo científico técnico creado en 1872, tiene la misión de brindar información y pronósticos meteorológicos, prospectivas climáticas y alertas; basadas en el monitoreo continuo y en el conocimiento científico, con el objeto de proteger a la población, contribuir a la defensa nacional, favorecer el desarrollo sustentable y dar cumplimiento a sus compromisos internacionales en la materia.
Los Servicios Meteorológicos Nacionales cumplen una función soberana e indelegable del Estado, basada en la observación sistemática de la atmósfera, la generación de información meteorológica y la emisión de alertas. Al ser una tarea inherente a los Estados Nacionales en todo el mundo, su núcleo operativo no puede ser reemplazado ni privatizado sin comprometer capacidades esenciales y la seguridad misma de la Nación.
Las funciones y responsabilidades inherentes al Estado con respecto al monitoreo atmosférico del territorio continental, plataforma marítima y otros compromisos de provisión de servicios regionales (por ejemplo para el sector aeronáutico y marítimo) abarcan no sólo la provisión de información crítica para la seguridad pública, la gestión del riesgo de desastres y la continuidad de servicios esenciales, el desarrollo económico, sino también el resguardo de datos estratégicos de interés nacional, incluidos aquellos relevantes para la defensa y la protección de infraestructuras críticas.
Provocar el colapso operativo del Servicio Meteorológico Nacional implica aún más que la criticidad en el funcionamiento de un organismo científico-técnico centenario: significa renunciar a la capacidad del Estado de anticipar riesgos, planificar y proteger a su población. Desde la gestión de emergencias hasta la producción agropecuaria, pasando por la aviación y la energía, todo depende de información meteorológica confiable. Sin ese sistema, el país queda más expuesto, más vulnerable y más dependiente.

El ajuste sobre el SMN: recorte presupuestario y despidos masivos.
Actualmente, el Servicio Meteorológico Nacional opera por debajo de sus necesidades básicas de funcionamiento. Si bien la evaluación realizada por el Ministerio de Modernización en 2017 determinó que la dotación mínima indispensable es de 1.156 trabajadores especializados, el organismo ha pasado de cumplir apenas con ese umbral (de por sí, reducido y desactualizado) en diciembre de 2023 a contar con solo 972 empleados en la actualidad.
Esta retracción es el resultado directo de los 48 despidos ejecutados en marzo de 2024 y de una fuga de personal calificado motivada por la incertidumbre institucional y una desactualización salarial insostenible. En este contexto de vulnerabilidad, un nuevo recorte de personal (que respecto a diciembre 2023 ya representaría cerca del 30% del total) —sumado al ajuste presupuestario del 47% en términos reales acumulado desde diciembre
de 2023— conduciría al SMN a un colapso operativo irreversible, anulando su capacidad de respuesta ante la sociedad.
El impacto del ajuste
El debilitamiento de las redes de observación meteorológica conlleva riesgos sistémicos que trascienden el ámbito técnico. La disminución en la densidad, continuidad o calidad de las observaciones afecta directamente la precisión de los pronósticos y la capacidad de emitir alertas tempranas oportunas, comprometiendo la protección de vidas y bienes. Asimismo, erosiona la calidad de los datos que alimentan los modelos numéricos de predicción y los sistemas globales de intercambio de datos, generando efectos en cascada a nivel local, nacional, regional y mundial. En el mediano y largo plazo, la reducción de observaciones de tiempo limita la capacidad de monitorear tendencias climáticas, evaluar impactos y diseñar políticas públicas basadas en evidencia.
Desde una perspectiva económica y social, la reducción de observaciones, incrementa la exposición al aumento de pérdidas y daños por eventos meteorológicos extremos y reduce la eficiencia de sectores dependientes de esta información, disminuyendo peligrosamente la posibilidad y la capacidad de la ciudadanía y sectores económicos de tomar decisiones para su propia protección y salvaguarda en base al acceso a pronósticos y alertas.
En términos estratégicos, debilita la autonomía del Estado sobre datos críticos y su capacidad de respuesta ante crisis, afectando funciones esenciales como la seguridad, la gestión del riesgo y la protección de infraestructuras, incluyendo la distribución energética.

En conjunto, la degradación de estas redes representa una transferencia de costos y riesgos hacia la sociedad y la economía que no cuenta con herramientas en dicha escala, ya que la responsabilidad crítica de medir, proveer pronósticos y tomar decisiones que protejan la sociedad y la economía sigue siendo inalienablemente del Estado.
Las aplicaciones privadas comerciales desarrollan interfaces de personalización de contenidos y servicios que permiten traducir la información meteorológica en productos para el público general. Sin embargo, su capacidad de generar pronósticos fiables depende directamente de los datos primarios y de los modelos alimentados por los SMN y sus redes globales asociadas. Esto es así en todo el mundo. En la práctica, estas aplicaciones no producen de forma independiente la información meteorológica fundamental, sino que toman la información pública de los SMN, la procesan, combinan o redistribuyen en formatos adaptados al usuario final. Esto implica que la calidad, precisión y confiabilidad de las aplicaciones están intrínsecamente vinculadas a la solidez de la infraestructura pública subyacente.
La compleja cadena de valor desde la observación a la provisión de servicios del SMN se basa en el conocimiento científico, y se apoya en una articulación constante con universidades y organismos del sistema científico-tecnológico, garantizando la transferencia de conocimiento mediante el desarrollo de aplicaciones y herramientas de precisión que transforman datos complejos en soluciones tangibles.
De esta manera, la ciencia se convierte en un insumo estratégico que impacta directamente en la toma de decisiones, optimizando la gestión de recursos y fortaleciendo la resiliencia de toda la sociedad ante los desafíos ambientales. Sin investigación, no hay mejora en la elaboración de los insumos básicos para el monitoreo y pronóstico; y sin pronósticos el país queda expuesto a eventos extremos meteorológicos cada vez más frecuentes. La producción científica del Servicio Meteorológico Nacional no es reemplazable: es lo que permite transformar datos en decisiones. Interrumpir el proceso de transferencia de conocimiento es retroceder años y pagar, después, en pérdidas económicas, daños productivos y vidas que podrían haberse protegido.
Sin Servicios Meteorológicos Nacionales robustos en conocimiento, tecnología e infraestructura y sin observaciones del tiempo de alta calidad, las apps del tiempo, los modelos meteorológicos públicos y privados e incluso la IA aplicada a cuestiones de tiempo y clima, no funcionan en ninguna parte del mundo.
El Museo Meteorológico Nacional: la defensa de su patrimonio histórico y científico
El Cuerpo de Delegados y Delegadas de ATE en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) expresó en un comunicado la profunda preocupación ante la posible desvinculación de una de las tres personas que integran el equipo de trabajo, responsable de la coordinación general y la gestión de actividades.
“La tarea que desarrolla esta trabajadora excede ampliamente la administración de un espacio expositivo: sostiene proyectos estratégicos de divulgación, educación, comunicación científica y articulación interinstitucional del SMN. Su desvinculación implicaría un riesgo directo para la continuidad de estas funciones y para la preservación de un patrimonio único”, advirtió ATE SMN.
“Creado en 1988, el Museo funciona en el edificio histórico que resguarda la memoria de la tercera Oficina Meteorológica del mundo, fundada en 1872 por iniciativa de Domingo Faustino Sarmiento. Este inmueble ha sido declarado Monumento Histórico Nacional en el marco de la Ley 24.595, lo que refuerza la obligación institucional y legal de garantizar su conservación, funcionamiento y accesibilidad pública”, reclamaron los delegados de nuestra organización sindical. .
El acervo patrimonial incluye más de 5.000 instrumentos, documentos y libros especializados que testimonian la evolución de la observación meteorológica y el rol del Estado en la generación de conocimiento público. La preservación y puesta en valor de este legado requiere personal especializado y gestión continua.
La continuidad de este espacio resulta esencial para:
- Preservar la identidad histórica e institucional del SMN.
- Sostener acciones de educación científica y divulgación ciudadana.
- Fortalecer el vínculo entre ciencia, cultura y sociedad civil.
Durante 2025 recibió más de 100 escuelas y superó los 6.000 visitantes, consolidándose como un ámbito activo de educación pública y acceso democrático al conocimiento.

Solidaridad transversal
Diversas instituciones académicas, científicas y técnicas han expresado formalmente su respaldo sobre la persona cuya desvinculación se evalúa, destacando la participación activa en los siguientes proyectos, programas y espacios de articulación interinstitucional:
- Programas COSECHEROS de Granizo y COSECHEROS EMESA, y Proyecto Fenómenos Meteorológicos Extremos desarrollados por el Observatorio Hidrometeorológico de Córdoba (OHMC).
- Proyecto MATTEO (Monitoreo Automatizado del Tiempo en Escuelas e Instituciones) de la Facultad de ciencias exacta, físicas y naturales de la Universidad Nacional de Córdoba.
- Proyecto PREVENIR.
- Mesa Agroclimática y Ambiental, junto a instituciones como INTA, CONAE, municipios del Departamento Río Segundo de la provincia de Córdoba y la Universidad Nacional de Córdoba, entre otros actores.
- Mesa Operativa de los Barrios Observatorio, Güemes y Colonia Cupani.
Cabe recordar que el Decreto N.º 1432/2007, artículo 3°, inciso M, establece la obligación del SMN de sostener el Museo Meteorológico Nacional. La desvinculación de quien cumple funciones de coordinación y gestión significaría, en los hechos, un vaciamiento funcional que podría derivar en un cierre indirecto, con graves consecuencias sobre:
- La continuidad de proyectos de divulgación y educación científica.
- La articulación con universidades, observatorios y organismos técnicos.
- El cumplimiento de las obligaciones legales y patrimoniales asumidas por el Estado.
Evitar el cierre es defender la historia de la ciencia argentina, cumplir con la normativa vigente y garantizar el acceso público al conocimiento meteorológico como herramienta clave para la sociedad.
Por todo lo expuesto, el cuerpo de delegadas y delegados de ATE solicitó:
- La revisión urgente de la medida de desvinculación planteada.
- La garantía de continuidad de las funciones de coordinación y gestión.
- La apertura de instancias de diálogo orientadas al fortalecimiento del Museo y de los proyectos que en él convergen.
“Defender el Museo Meteorológico Nacional es defender la historia, la ciencia y el patrimonio cultural de la Nación”, finalizaron el comunicado.
Durante 2025 el Museo recibió la vista de las escuelas: IPEPYM 246 Dr. A. Sabattini · Esc. Carlos Becerra · ESFP de La Bolsa · IPEM 124 · Inst. Manuela Mayorga (Pampayasta Norte) · Escuela Rural de Villa María · Esc. Silvano Loza (Villa Giardino) · Instituto Amparo · Escuela Provincial Maestros Puntanos · Carbo · Inst. Trettel de Fabián · Inst. La Inmaculada · Inst. San José · Esc. Rubén Darío · IpetyM · Balseiro IPET · Sagrada Familia · Esc. J. J. Paso (San Antonio de Arredondo) · IPET 249 · Instituto Lucero · Instituto Francisco Luis Bernardez · IPEA 210 (Almafuerte) · Escuela Gobernador Castillo · Esc. Normal de Río IV · ISFD Renée Trettel · Esc. Gobernador Justo Páez Molina · Esc. Privada Parroquial San Jerónimo · Enseñanza Superior de Unquillo · Escuela Especial El Puente · Comunidad Educativa Sagrado Corazón (Oliva) · UNC Lic. Hidrometeorología · Inst. Ntra. Sra. de Loredo · Esc. Ntra. Sra. del Lourdes · Esc. Sup. de Comercio Belgrano · IPEM 135 (Las Calles) · Kumulen Escuela.






