
En una rueda de prensa, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, justificó la violencia policial en la represión a la protesta que realizaron ayer ATE y la CTAA frente la Secretaría de Políticas Sociales y Desarrollo Humano de la Municipalidad de Córdoba, donde resultaron detenidas y detenidos 15 compañeros, entre ellos nuestro secretario General Federico Giuliani, hospitalizado por la grave luxación de codo y hombro, típica herida de las torceduras que le aplicaron durante la detención.
“El parte médico es una lesión leve en un codo y es propia de una refriega”, dijo en funcionario, contrariando el diagnóstico médico del Hospital Misericordia, tal como informó nuestro abogado Claudio Orosz.
Además, el ministro adelantó que “se vienen tiempos complicados en términos de la conflictividad social”, anunciando que la represión a la protesta continuará, en un claro mensaje que pretende amedrentar a las organizaciones combativas que rechazan el ajuste del cordobesismo.
En contrapartida a los dichos del ministro, desde ATE reafirmamos que el derecho a la protesta social está garantizado por la Constitución Nacional. La justicia provincial así refrendó en un fallo donde absolvió a Giuliani y otros dirigentes sociales, procesados por realizar un corte de calle en el marco de una jornada nacional de protesta contra el hambre en la Argentina. El gobierno salió inmediatamente a confrontar con el tribunal, tanto desde el Ejecutivo como el Fiscal General, Juan Manuel Delegado, dando cuenta que el Ministerio Público Fiscal, sigue los lineamientos de Llaryora.
Golpes a la prensa
Quinteros tuvo un cruce con un periodista en la rueda de prensa, cuando el trabajador le reclamó por la represión también se cebó con las prensa, que cubría la medida de fuerza pero la policía no permitió que se traslade a menos de 50 metros del foco de la protesta.
El ministro negó tres veces lo que el cronista de radio Mitre le reclamó en otras tantas ocasiones.
Esto da cuenta de la escala de la represión realizada por la policía y de la pretendida impunidad con que se mueve la fuerza y el Ejecutivo provincial.
Quinteros se muestra en plena sintonía con la ministra de represión nacional, Patricia Bullrich, a quien recibe personalmente en calidad de anfitrión, cada vez que la funcionaria de Milei llega a la provincia.






