ATE Córdoba repudia el veto de Milei a las leyes que darán un módico aumento a las jubilaciones nacionales y a la emergencia por discapacidad. La medida se conoció ayer y afecta a millones de jubilados y jubiladas, así como a 1.2 millones de personas con discapacidades.
Inmediatamente conocida la medida, ATE Nacional salió a exigir a los gobernadores que garanticen el quorum en el Congreso para rechazar los vetos. En Córdoba, Martín Llaryora es uno de los mandatarios que debería actuar con coherencia, atentó el importante aumento que otorgó a los jubilados provinciales. Además, su ministra de Desarrollo Humano, Liliana Montero, dijo el fin de semana que “en Córdoba, la discapacidad tiene derechos”.
Vale mencionar que el libertario había anunciado la medida la semana pasada en la Sociedad Rural Argentina. Así, frente a las necesidades de nuestro pueblo, el Presidente prefiere favorecer por medio de la baja de retenciones, y con los recursos estatales 1250 millones de dólares anuales, a los intereses que representa la entidad patronal agroganadena y de un plumazo les transfirió el equivalente a cinco meses de financiamiento universitario o a más de siete años de financiamiento del Hospital Garrahan.
Claramente, Milei destruye el bienestar, pero que además hipoteca la productividad futura de la economía al desfinanciar el sistema previsional, cuyos beneficiarios vuelcan sus ingresos en el país y no fugan capitales al exterior, para privilegiar el aumento de la renta de la tierra. Los dueños de la tierra capturan una parte sustancial de la renta extraordinaria que deviene de la actividad agrícola y ganadera.
En ese marco, el Secretario General de ATE y la CTA Autónoma Córdoba, Federico Giuliani, planteó la necesidad de “confluir en un paro general que interpele al gobierno estafador de Milei”, al tiempo que manifestó el deseo de “un país independiente de verdad, no la colonia que nos ofrece él y su coro de alcahuetes”.
Y consideró que para eso “hay que construir una fuerza política que apunte a la unidad de los trabajadores ocupados y desocupados junto a los sectores sociales agredidos por este gobierno neofascista y cipayo, tras el objetivo común de volver a sembrar justicia social en nuestra Patria”.
Además, planteó la importancia de generar un dispositivo multisectorial: “Creemos firmemente en la construcción de un nuevo Movimiento Político, Social y Cultural de Liberación que se aprobó en varios congresos de la CTA y no se concretó pese a ese formidable intento que fue la Constituyente Social. Para nosotros no se trata de un enunciado, ni de crear un partido político. Significa el desafío de atreverse a pensar y conformar un espacio político de nuevo tipo en el marco de una estrategia integral de poder popular”.






