El pasado viernes 6 de junio falleció el dirigente de ATE Julio García. Militante de todas las épocas, García nos dejó un legado de lucha y compromiso con la vida, con el gremio y con la clase trabajadora. Al momento de morir, estaba a cargo del centro de jubilados de Santa María de Punilla.
Julio García fue uno de los militantes más respetados que tuvo ATE en la provincia. Trabajador del hospital Colonia Santa María, fue uno de los integrantes de la conducción de la seccional Punilla perseguido por la Triple A y la dictadura cívico-militar que asoló nuestro país a partir de 1976. Fue detenido en su casa de Santa María, herido de un balazo, días después que el grupo parapolicial volara con una bomba nuestro local de ATE de la seccional.

Padeció la cárcel en 1976 como preso político, dando muestras de coraje y entereza, al igual que lo hizo durante toda su vida militante. Fue recto y comprometido con la clase trabajadora, cercano a Agustín Tosco, a quien acompañó tiempo antes que muriera el dirigente de Luz y Fuerza.
Como activista participó en la organización de la seccional, con inteligencia y carácter, marcando el camino a una generación de militantes que hoy lo recordamos, en medio del dolor, con su sonrisa y gesto de buena persona.
Recibió en vida el merecido homenaje de nuestra conducción y de otros ámbitos públicos, como la Universidad Nacional de Córdoba. Parte de sus experiencias durante la dictadura fueron retratadas, junto a las de otros compañeros, en el documental La Colonia, que realizó este CDP.

Con dolor por la pérdida de un compañero insustituible y con la alegría de tener presente su mejor recuerdo, lo despedimos con la certeza de tenerlo siempre junto a ATE.
Adiós, compañero Julio García
El Consejo Directivo Provincial de ATE







