Los trabajadores de Salud iniciaron ayer con alto acatamiento un paro de 48 horas en todos los hospitales públicos de la provincia. La medida de fuerza es con asistencia a los lugares de trabajo en la zona metropolitana, pero sólo con guardias mínimas en los nosocomios del interior.
La protesta prosigue el plan de lucha que la semana pasada incluyó una huelga de 96 horas en el pediátrico Avelino Castelán de Resistencia. Los compañeros denuncian que el gobierno incumple el acuerdo firmado en octubre pasado sobre bonificaciones por insalubridad, el reconocimiento de título profesional, pago automático de antigüedad y de un salario no menor a los 6 mil pesos.
Puntualmente, los bonos por insalubridad de 16 trabajadores están trabados en el Ejecutivo desde hace dos años. Desde ATE señalaron además que en la última conciliación obligatoria, se resolvió conformar una mesa de trabajo entre el ministerio de Salud y varios gremios, para estudiar el tema de las bonificaciones. Pero hasta el momento el ministerio no convocó a ninguna reunión.
Como en varias localidades del país, la situación de los hospitales públicos es crítica. En Chacho, advierten los trabajadores, faltan remedios e insumos. No hay barbijos, analgésico Diclofenac ni Enalapril. En el Hospital Perrando y el Avelino Castelán, denuncian los delegados, se fabrican gorros de tela, algo totalmente prohibido por su potencial infeccioso.







