
En una muestra mas de autoritarismo y persecución antisindical que suelen aplicar dirigentes políticos con influencia en organismos nacionales, el intendente de Villa María Martín Gill cometió una serie de atropellos contra el personal de la delegación local de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo de la Nación (SRT) que se disponía a abandonar sus puestos de trabajo, en el marco del paro nacional de ATE realizado ayer.
Con amenazas de despidos y otras sanciones, Martín Gill y su secretaria privada Mara Sarmiento intimaron entre el lunes y el martes pasado a compañeros y compañeras dispuestas a movilizarse a no sumarse al paro, a partir de la identificación canallesca que realizaron la funcionaria a cargo de la delegación, Patricia Carbonel, y de la delegada de UPCN en el propio organismo Sabrina Suárez, quienes confeccionaron la lista de trabajadores que debían ser ‘apretados’.
En consecuencia, desde ATE Córdoba exigimos a las autoridades que terminen con esta política de persecución contra el personal que solo expresa, en el marco de las garantías que establece Constitución y la normativa vigente, su derecho a la protesta, frente a los bajos salarios, la precarización laboral y las malas condiciones de trabajo.
“No vamos a permitir que Martín Gill ni otro dirigente político vengan a apretar a las y los trabajadores. Gil ni siquiera tiene intervención directa en la SRT pero se cree con derecho a amedrentar a nuestros compañeros”, dijo el secretario General de ATE Córdoba Federico Giuliani.
ATE realizó ayer un importante acto frente a la sede del organismo en calle Rivadavia a pesar de las apretadas de Martín Gil y su séquito de obsecuentes.






