El encuentro, dividido en dos jornadas, se focalizó en capacitar a compañeros del área de salud laboral de distintas provincias del país en los riesgos psicosociales y de violencia laboral que deben afrontarse en el en el lugar de trabajo.
En representación del CDP de Córdoba, el compañero Daniel Fenoglio, integrante del Departamento de Salud Laboral, participó del encuentro organizado por la CTA Capital Federal. Se trató de dos encuentros, bajo el título “Violencia institucional como riesgo psico-social”. En primero se llevó a cabo el 9 de octubre y el segundo el 12 de noviembre. En ambos estuvieron presentes integrantes de los equipos de salud laboral de distintos gremios, colaboradores, delegados y activistas.
La primera jornada trató, básicamente, de los riesgos psicosociales como aquellos que están adquiriendo cada vez mayor influencia en la salud del trabajador, a partir del crecimiento de la precarización laboral, con su impronta de trabajo no registrado; del sostenimiento y aumento de la tercerización de tareas y de la no discusión paritaria y convencional de las condiciones y seguridad laborales.
La realidad es que la presión psicosocial aparece con gran intensidad en el trabajador que no sabe si le van a renovar el contrato, que su sueldo no le alcanza para llegar a fin de mes, que le asignan tarea sin brindarle los elementos para poder afrontarla , que es discriminado, humillado, etc.
Y está claro que esta presión psicosocial no causa sólo “problemas nerviosos”. Este estrés, literalmente, mata a través de la provocación de ACV, infartos, cánceres y otras enfermedades.
Aunque el sujeto de esta presión, que se vuelve violencia, se suele personificar en un jefe o patrón, lo cierto es que el origen de la violencia es, la mayoría de las veces institucional y, más profundamente reside en el propio sistema de producción. Hay grandes esfuerzos hechos por las empresas y aún organismos estatales, para demostrar que la violencia laboral es “culpa” de personajes inadaptados socialmente, que cada tanto llegan a jefe y se dedican a violentar a sus subordinados.
De este modo se quiere llevar al plano de las relaciones interpersonales, lo que es un riesgo laboral, con el objeto de liberarse de responsabilidades y, de paso, utilizar como “fusible” al jefe violento, cuando tienen que enfrentar una resistencia gremial.
Violencia laboral
El segundo encuentro se trató de la violencia laboral como un proceso que tiene su estructura, sus etapas predecibles y sus actores, entre los cuales debe estar el delegado o representante gremial, con una serie de conocimientos y herramientas para poder intervenir de modo estratégico y eficaz en el problema. El primer punto es tratar de definir o conceptualizar el problema que se debe resolver, es decir, poner en palabras y, concretamente, describir el problema. Una correcta y precisa definición del problema, es un buen punto de partida, porque evita ambigüedades, y sobre todo dispersión de esfuerzos, al no saber, específicamente contra qué estamos luchando.
A través de la investigación y la acción sindical, se ha podido definir la violencia laboral del siguiente modo: “es el conjunto de conductas
desplegadas por el/los responsables de un lugar de trabajo, que destruye por su repetición e impunidad, la capacidad laboral y la integridad física y psíquica de los empleados de la misma, degradándolos como trabajadores y degradando el rendimiento del grupo en el cumplimiento de su tarea”.
Por otro lado, la violencia laboral tiene una naturaleza estructural y política; estructural porque es crónica, se mantiene en el tiempo y toma la forma de un proceso; y es política porque es la única manera de imponer un sistema de relaciones laborales precarizadas, producto de decisiones tomadas en niveles superiores.
Las conclusiones del encuentro sumaron herramientas para el trabajo de capacitación y apoyo que el Concejo Directivo Provincial tendrá a su disposición para avanzar en la formación de delegados y activistas de ATE en Córdoba para prevenir y contrarrestar situaciones de violencia laboral. Ese es uno de los principales objetivos del departamento que integran Fenoglio, junto a Susana Juarez, Martín Stibel y otros compañeros.






