ATE se movilizó a la Legislatura para reclamar que el gobierno aborde la grave crisis hospitalaria. Los trabajadores llevan tres meses de conflicto en reclamo de una recomposición salarial y por fondos para el funcionamiento de los centros de salud, en momentos que comienza el tratamiento del presupuesto 2014. La CTA participó, con sus principales dirigentes de la capital, en el marco del 20N.

La convocatoria a la Legislatura se dio en el marco del conflicto que los trabajadores de la salud provincial vienen desarrollando desde septiembre, y de acuerdo a lo resuelto en la asamblea general de delegados del sector realizada la semana pasada.
Una columna de medio millar de compañeros se concentró en la Plaza San Martín para partir desde allí hasta la sede legislativa, encabezada por nuestra secretaria General, María Teresa Romero, el secretariado del Concejo Directivo Provincial, y los principales dirigentes de la CTA, la secretaria Adjunta provincial Soledad García y el secretario General de Capital, Guido Dreizik. También estuvo presente el secretario General de ATE Río Tercero, Cristian Colman, junto a un grupo de compañeros de esa seccional.
En la oportunidad estuvieron presentes compañeros de los hospitales: Tránsito Cáceres de Allende, San Roque Nuevo, Misericordia, Rawson, Neuropsiquiátrico, Neonatal, de Niños, Córdoba, Pasteur (Villa María), Vicente Agüero (Jesús María) y Santa María (Punilla), conjuntamente con representantes de la Casa del Joven y el Instituto Provincial de Alcoholismo y Drogodependencia (IPAD).
Durante el acto realizado alrededor de las 11 horas, Romero destacó la fuerza de los trabajadores para sostener un conflicto tan largo y reclamó que el gobierno provincial escuche las demandas del sector. “Estamos pidiendo una recomposición salarial porque la inflación nos come el bolsillo. Lo saben todos y por algo se fue el secretario de Comercio Guillermo Moreno. Pero así como le pedimos a la Nación que cambie las políticas, además de los funcionarios, también le reclamamos a la Provincia que destine los fondos necesarios para la atención sanitaria de los sectores más pobres, esos que se atienden en el hospital público”, dijo la dirigente.
“La dignidad de los trabajadores es fundamental para que el sistema de salud funcione y es en ese marco que pedimos salarios dignos para los
compañeros, que eleven el básico inicial al nivel de la canasta familiar. Y no aceptamos las chicanas del gobierno, que si somos un gremio chico, que si el conflicto tiene origen kirchnerista, troskista o lo que se les ocurra. ATE es el gremio estatal más grande del país, 280 mil afiliados así lo atestiguan. En Córdoba hemos crecido mucho, y más este año, y si no ha sido más es debido a que el propio gobierno y algún otro agrupamiento se encargaron de trabarlo en la justicia. Pero hoy estamos más fuertes que antes y si no nos escuchan el año que viene se profundizarán los conflictos”, dijo Romero con fondo de bombos y redoblantes, mientras los compañeros agitaban las banderas.
ATE viene reclamando una ampliación del presupuesto de salud, pero sobre todo exige que dicho presupuesto se ejecute tal como se aprueba, porque los últimos años se subejecutaron las partidas destinadas al sistema sanitario. Según denunciaron legisladores opositores, el 40% del presupuesto no se había ejecutado.
Esto se expresa en la falta de mantenimiento de la aparatología, la carencia de insumos y medicamentos y, sobre todo la falta de cubertura de los planteles básicos para atender los distintos servicios.
“También tenemos el grave problema que son muchos los compañeros precarizados. Por eso reclamamos el pase a planta de monotributos y contratos que afectan las condiciones de trabajo”, remarcó Julia Bobato, delegada normalizadora del Hospital Neuropsiquiátrico.
La medida de fuerza de ATE se extendió a Villa María, donde se realizaron dos cortes de calle. Uno frente al hospital Pasteur y el restante en el ingreso de la Fábrica de Pólvora. En el Pasteur ATE viene experimentando un fuerte crecimiento que se expresa en grandes asambleas donde participa la mayoría del personal. El secretario Adjunto de la seccional, Arnaldo Molina, señaló a los medios locales que los trabajadores del centro de salud, en línea con lo que sucede en Córdoba capital, reclaman por una falta de insumos cada vez más grave, la sangría de profesionales que se retiran ante la falta de mejores condiciones y la carencia de presupuesto para materiales e infraestructura.
La CTA por un bono de $2000 para estatales y privados.
Distintas organizaciones de la Central participaron de la movilización ya que en Córdoba se unieron los reclamos de los trabajadores de la salud con la jornada de paro, protesta y movilización en reclamo de un bono de fin de año de $2000.
Estuvieron presentes compañeros del CISPREN, la corriente sindical del MST, AMMAR, Malón, telefónicos de Utatec, UTS, entre otras organizaciones.
Soledad García, a cargo de la Central en Córdoba por ausencia del compañero Cacho Mengarelli –que está en plena etapa de recuperación después
del grave accidente que sufrió-, afirmó que ese reclamo apunta a “dar una mano a fin de año a las familias trabajadores en el camino de recuperar la distribución de la riqueza”. La Sole convocó a participar en la tarde a la Séptima Marcha de la Gorra, donde miles de jóvenes salen a repudiar en las calles cordobesas al Código de Faltas, instrumento que utiliza la policía provincial para realizar miles de detenciones arbitrarias al año.
García también repudió las amenazas que sufrió Sofía Gatica, integrante de las Madres de Ituzaingó que participa activamente en el bloqueo a la planta de la trasnacional Monsanto en la localidad de Malvinas Argentinas.
A su turno, Guido Dreizik, de la CTA Córdoba capital, fundamentó el pedido de un bono de $2000 pesos porque “es de estricta justicia. Todos sabemos que con 100 pesos no podemos comprar lo mismo que hace un año”.
Dreizik hizo referencia a que el 20 de noviembre es el Día de la Soberanía y reclamó soberanía sobre los bienes comunes. El dirigente anunció el lanzamiento de la campaña nacional para ir hacia un referéndum nacional sobre los bienes comunes “para que la soberanía sea nacional”. En ese sentido, diferenció la propuesta de la Central de aquellos grupos ecologistas que se oponen a cualquier desarrollo y señaló que lo importante es que los argentinos decidan el futuro de los bienes comunes.
En esa línea, rescató la iniciativa de los compañeros del sector nuclear de ATE, que instalaron una carpa en la Plaza San Martín para informar a la comunidad sobre la verdadera actividad que realiza el sector, para contrarrestar un proyecto de ley que pretende designar a Córdoba como provincia “libre” de actividad nuclear. “Hay que tener mucho cuidado en no terminar siendo funcional a los intereses del imperialismo que quiere detener el crecimiento autónomo de países como el nuestro y que por eso se oponen a la actividad nuclear con fines pacíficos”, finalizó.
Por último, en Río Cuarto se realizó un corte ruta 8 a la altura de la obra donde Monsanto tiene el proyecto de instalar una planta de tratamiento de semillas transgénicas del mismo estilo que en Malvinas Argentinas. “El ejecutivo municipal debe poner sobre el tapete acepta la instalación de Monsanto o no, porque la planta se encuentra en el ejido municipal. Entendemos que contamina el medio ambiente y por eso proponemos que se realice una consulta popular para que la población se exprese en ese sentido”, dijo Federico Giuliani, secretario General de la seccional Río Cuarto.






