(Córdoba, 2-2-2012)
Ante la falta de respuestas de las autoridades de la empresa, que procesa uranio natural como combustible para las centrales nucleares, los trabajadores realizan desde ayer un paro de actividades en la sede de Alta Córdoba.
En una asamblea convocada por ATE ayer, los compañeros decidieron llevar adelante la medida de fuerza debido a que no se realizó el pago de los premios de fin de año, tal como se habían comprometido los directivos de la firma en diciembre pasado y como se viene realizando desde hace 10 años.
Además, los trabajadores reclaman la recategorización de los cargos existentes, la apertura de una discusión de la pauta salarial para el 2012, en el marco de una paritaria que también ponga sobre la mesa la creación de un convenio colectivo de trabajo para el sector.
Durante la mañana de hoy, los trabajadores reafirmaron en una nueva asamblea que continuarán las medidas de fuerza hasta tanto obtengan un compromiso concreto sobre cuando se llevará a cabo el pago adeudado y se abran los canales de diálogo para dar una solución concreta a los reclamos.
“Mientras tanto los trabajadores nos mantendremos en asamblea permanente”, dijo Diego Guerra, prosecretario gremial del CDP y trabajador del sector.
Los trabajadores sostienen la autonomía
En el marco del debate que se generó entre los trabajadores sobre las medidas de fuerza, surgió un entredicho con la Asociación de Técnicos de la CNEA (ATCNEA).
Dicha organización desconoció el mandato de la asamblea y criticó por nota a ATE por sostener la lucha, aduciendo “oscuros intereses políticos”. Al mismo tiempo ATCNEA desautorizó a sus propios delegados, que adhieren al plan de lucha.
Desde ATE comprometemos toda la protección necesaria a los delegados censurados por su propia organización, para garantizar el libre ejercicio de la representación gremial y la libertad sindical.






