



El pasado lunes se llevó a cabo la celebración del 17 de octubre que el movimiento obrero recuerda cada año como el día de la lealtad, que significó la libertad de Juan Domingo Perón, encarcelado por una asonada de un sector gorila de las Fuerzas Armadas en 1945, pero también la entronización del movimiento popular como actor fundamental de la vida política y social de nuestro país. “El subsuelo de la patria sublevado”, supo describir el intelectual Raúl Scalabrini Ortiz.
Para analizar la coyuntura de este 17 de octubre e 2022, donde se realizaron cuatro actos principales en Capital Federal y Gran Buenos Aires, expresando las divisiones principales que sufren el movimiento obrero organizado, el programa radial Entre Todos y Todas, que la Secretaria de Prensa de ATE Córdoba emite cada martes a las 18 por GEN FM 107.5, entrevistó a Juan Carlos Pipón Giuliani, histórico dirigente sindical de nuestra CTA, referente y ex secretario General del Cispren y referencia ineludible del sindicalismo en Córdoba, para reflexionar sobre el tiempo político que nos toca atravesar.

Consultado por Franco Ayesa sobre las sensaciones que le despertaron los actos del lunes pasado, Pipón Giuliani comenzó explicando que “el 17 de octubre es una fecha que corta de un tajo que va a significa la irrupción política del movimiento obrero en la vida institucional de la Argentina. Y así como el yrigoyenismo permite el ascenso a la vida pública de las clases medias urbanas y rurales, peronismo lo hace con la clase trabajadora, que hasta ese momento había permanecido invisibilizada. Me parece un hecho bautismal en la historia argentina, que no es solo patrimonio de quienes adherimos al peronismo en cualquiera de sus vertientes sino del conjunto del movimiento popular de la Nación. Es un hecho de masas incomparable que va a marcar el destino de la patria en los 10 años, que a nuestro juicio son los más felices de la historia argentina como son los dos primeros gobiernos de Perón, truncados por la revolución fusiladora de 1955”.
“Así, el 17 de octubre trajo ese mensaje de irrupción de la clase trabajadora, de logro de conquistas, de manifestaciones, de una rebeldía que se empieza a canalizar orgánicamente. Recordemos que durante el yrigoyenismo pero fundamentalmente en el peronismo, entre 1946 y 1949, son los años de mayor movilización y conflictos sindicales que existen en nuestro país, porque nadie nos regaló nada a los trabajadores, hubo que arrancarlo. Claro, cuando había gobiernos populares que te daban un paraguas y te otorgaban una legalidad se podía avanzar mucho más rápidamente y con mayor capacidad de obtener respuestas y derechos sociales y laborales que han marcado nuestra historia”, agregó el dirigente.

-¿Cómo vio el 17 de octubre de este año?
– Si te fijas lo que pasó esta semana en Argentina, es una radiografía de la fragmentación del movimiento obrero. Prácticamente hubo cuatro actos.
Por un lado, la CGT que lo hizo en un local cerrado, comandado por los gordos tal cual es su costumbre porque le tienen urticaria a la movilización, a la calle, a lo masivo, y largaron un movimiento político nacional peronista, según ellos.
El otro acto de la Plaza de Mayo, donde participan nuestra CTA con la otra CTA, la Corriente Federal y demás, claramente hegemonizada por el kirchnerismo. Hay que decir que así como resulta insólito que la CGT celebre dentro del salón de Obras Sanitarias, en lo que parecía más una reunión social que un recordatorio del hecho de masas mas importante de los últimos 70 años de Argentina, también resulta insólito que uno de los principales oradores del acto de plaza de mayo convocado por los trabajadores haya sido Máximo Kirchner. Desde ese punto de vista queda claro que fue hegemonizado por un sector que hoy está disputando con el albertismo, con el Presidente de la Nación, la gobernabilidad del Frente de Todos.
El tercer acto fue de las 62 Organizaciones Peronistas que se hizo en La Plata, creo que en el club Atenas, reivindicando la ortodoxia del pejotismo.
Y el cuarto fue en La Matanza, con sectores de la UTEP, del Movimiento Evita, comandado por Esteban el gringo Castro, donde largaron el partido político de Los Comunes, un estructura con la que intentan dirimir la interna dentro del Pj bonaerense.

En conclusión, cuatro actos cuando el mensaje fundamental del 17 de octubre fue la unidad de la clase trabajadora por encima de sus conducciones, para recuperar el liderazgo del General Perón por un camino certero, hacia la liberación nacional y social de nuestra patria, asumir los derechos de los trabajadores como un bien social del conjunto de la sociedad.
Pero la foto del 17 de otubre pasado es la fragmentación del movimiento obrero.
¿Esto genera un marco de debilidad para el Movimiento Obrero Organizado?
– Si tenemos en cuenta que de los 20 millones de trabajadores solo 6.300.000 están convencionados y, por lo tanto, discuten salarios para de vez en cuando empardar la inflación o lograr que no caigan bajo la línea de pobreza o superar la indigencia, aunque los ingresos quedan pulverizados por esta inflación galopante que no controla nadie, el resto de los 14 millones de personas sobrevive como pueda, a como dé lugar para llegar a fin de mes. Porque no tiene ninguna otra posibilidad de subsistir en una Argentina que tiene el 40% de pobres, que tiene acumulado el 83% de inflación interanual, donde seguramente se va a llegar a los tres dígitos, por lo cual estamos en los umbrales de la hiperinflación.
Todo esto en el marco de una disputa electoral que se plantea hacia el 2023 y donde el gobierno del Frente de Todos, que muchos de nosotros votamos después de pelear contra las políticas de Macri en las calles, desde la salida de la pandemia está haciendo todo lo posible para que retorno el revanchismo patronal.






