
La movilización conjunta de ATE y CTA Autónoma con organizaciones nucleadas alrededor de la Unidad Piquetera constituyó la semana pasado un hito que conjuga al movimiento obrero organizado sindical con las organizaciones sociales, que ganaron fuerte presencia dentro del campo popular a partir de organizar las demandas territoriales allí donde los gremial se quedó corto.
Asi, la movilización llevó a la Legislatura las demandas de trabajo digno y aumento de las prestaciones asistenciales que reciben las y los compañeros desocupados, con la agenda de las y los estatales por aumento salarial y fin de la precarización laboral que el gobierno de Schiaretti impone al conjunto de los y las provinciales.
En ese marco, el programa radial Entre Todos y Todas, que emite la Secretaria de Prensa de ATE Córdoba cada martes en GEN FM 107.5, entrevistó al referente del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) Maximiliano Maita para hacer un balance de la jornada de lucha. Maita habló también de la experiencia de lucha con trabajadores del sector privado como es el caso de la fábrica Bagley, donde confluyeron reclamos a partir de la movilización para pedir que ARCOR venda comidas al costo para los comedores populares de la ciudad.

Consultado por su primera impresión, Maita dijo que “la marcha tuvo carácter histórico porque efectivamente hace muchos años que el gobierno nacional y el provincial han logrado dividir a la clase trabajadora, sean ocupados o desocupados. Y esa división se tradujo en una importante atomización de la fuerza del conjunto del campo popular. Esto tiene su correlato en que el gobierno y las empresas desarrollan sus planes de ajuste, a veces por goteo, otras con fuertes avanzadas, sobre los derechos de los laburantes. Entendemos por eso que fue una jornada importante de laburantes unidos por un grito en común: fuera el FMI y basta de ajuste del gobierno nacional y del gobierno de Schiaretti”.
Para el dirigente del FOL actualmente “hay un sentir compartido entre amplios sectores de la comunidad trabajadora, de todos los segmentos, sobre el deterioro de nuestra calidad de vida. Vemos como se ataca los haberes de nuestros abuelos: la primera sesión de la Legislatura en pandemia fue para bajarle el sueldo a los jubilados”.
“Cada vez hay mas gente revolviendo la basura de los ricos para poder subsistir -añadió- y sin embargo hay un nivel de ausencia de las grandes centrales sindicales que ya no escapa a nadie. Todo el mundo lo está viendo e impugnando”.
Por eso para el FOL la unidad frente a la Legislatura “marca un camino a seguir que va a resultar interesante para una amplia mayoría de los laburantes y los sectores populares. Por supuesto que está en agenda la construcción de mayor solidez de esta unidad con pliegos de reivindicaciones de contengan los intereses y necesidades de los sectores que estamos representando, para poder dar la batalla en todas la línea contra el ajuste del gobierno provincial y nacional”.

“Tan brutal es ese ajuste acá en Córdoba que los movimientos sociales que conseguimos hace cuatro años un programa social de la economía popular, que genere puestos de laburo y ventas al Estado de productos y servicios, no conseguimos más que dos o tres puestos de trabajo que duraron mes y medio. Y encima se nos arrebató una conquista histórica que son los útiles para nuestros hijos. Entonces, seguramente vamos a confluir en una agenda en común”, señaló.
La experiencia de Bagley
A fines de mayo el FOL se movilizó junto a otras expresiones sociales hasta la planta de la firma Bagley, ubiicada en camino a Jesus María, sobre avenida Juan B Justo. Allí trasladó a la firma un petitorio donde planteó la necesidad de que la corporación ARCOR venda al costo mercadería a las organizaciones para sustentar la atención en los comedores populares de la ciudad.
La protesta llegó en el momento que, dentro de la planta, las y los trabajadores se encontraban amaneciendo un conflicto gremial ya que la patronal está atacando el convenio colectivo, imponiendo acuerdos individuales por encima del marco normativo laboral. El sindicato del sector está convocando a asambleas para rechazar la medida.

Maita explicó la mirada de las organizaciones sociales ante dicho conflicto y la posibilidad sumar agenda en común con los trabajadores del sector privado. “Hay una relación directa entre estas multinacionales que precarizan el trabajo y el hambre del conjunto del pueblo. Esta unidad se vive con mucho entusiasmo, acompañamos solidariamente el conflicto de los trabajadores porque la patronal avanza sobre un conjunto de derechos que son conquistas históricas, imponiendo por fetas su reforma, planta por planta, convenio por convenio”.
Y aseguró que “resulta que cuando nos encontramos en la calle se vive un momento de mucho entusiasmo.Este conflicto no solo tiene apoyo de organizaciones sociales. Hay un interés en común: un pliego de reivindicaciones que tiene la potencialidad de unirse y funcionarse. Por ejemplo, los que venimos reclamando en la calle, frente a ARCOR, frente a la Asociación Empresaria Argentina (AEA), para que bajen los precios porque nos están empobreciendo a todos, cada vez se nos hace más difícil acceder a unas alimentación completa. A los que tiene trabajo registrado les pasa igual porque con este nivel de precios no hay paritaria que aguante”.

Para el dirigente “ahí hay un interés objetivo en común que nos permite golpear en unidad. Sabemos que es muy difícil que estas corporaciones bajen los precios, por más que tengamos grandes organizaciones se necesitan verdaderas puebladas para que eso suceda, y por eso planteamos que nos vendan al costo para sostener la atención de los comedores populares. Los trabajadores lo levantan como parte de un pliego común. Desde nuestro espacio venimos desarrollando esa perspectiva común: con trabajadores de Minetti, del Geriátrico Hogar Plaza, de limpieza, pero esto es un paso adelante que aporta una potencialidad interesante”.
Y concluyó: “Las empresas tiene que abrir los libros, como establece la Constitución a través de la participación de los trabajadores en las ganancias empresariales, porque si hay excedente tienen que subir los sueldos, tienen que generar más puestos de trabajo. Vivimos en un mundo altamente desarrollado que permite producir con mayores niveles de eficiencia y, sin embargo, el conjunto de los trabajadores se empobrece cada vez más frente a las patronales”.






