
Durante la 11° edición del Festival Internacional de Cine Político, que se desarrolla en la ciudad de Buenos Aires, reconoció al documental de la compañera Susana Oviedo, “Por Amor a Siria – Historias de la Resistencia”- con el Primer Premio en la Competencia Oficial Internacional de Mediometrajes.
Oviedo, una documentalista cordobesa que vive Madrid, presentó recientemente la obra en la sede de ATE Córdoba, invitada por el Consejo Directivo Provincial, a través del Departamento de Culturas a cargo de Martín Cagnani y Julia Giuliani.

Durante la premiación la artista cordobesa dijo que se encontraba “profundamente emocionada” y agradeció “en nombre del pueblo sirio que sufre una guerra que silenciaron, que nos ocultaron y nos mentido muchísimo. Esos hombres, esas mujeres, esos niños, esos soldados, en medio de la mentira, abren el camino defendiendo la soberanía y la integridad territorial de su país y de su cultura, sus múltiples religiones, ese modelo de convivencia que es un ejemplo para todos”.
Y alentó a “seguir adelante por ese camino. En nombre de los pueblos que lucha, y en nombre de siria, les doy las gracias”.
Respecto al documental, la autora afirmó que “fue una patriada. Tenía la idea que a veces para luchar por la paz hay que usar muchos discursos y, en ocasiones, un audiovisual te hace llegar todo el sentimiento que implica un conflicto provocado desde el exterior como el sirio. Se me ocurrió entrevistar sobre todo a mujeres, con una cámara en directo y una alumna de una escuela de cine de Siria, un cochecito pequeño y yendo donde se podía ir donde no hubiera minas enterradas, porque el gobierno no permite adentrarse en zonas peligrosas”.

Oviedo describió la material que forma parte del proyecto como “hecho con toda esa artesanía, cuando hay viento se escucha, no tuvimos iluminación extra por lo tanto muchos túneles cavados por los terroristas, con grandes ayudas económicas, no se pueden ver salvo de pasada. Con todas esas limitaciones creo que el panorama fresco que queda es el de una gente que quiere vivir y que añora como vivían antes. Aman a su patria y quien sacar adelante esa situación”.
Y concluyó explicando que “hay entrevistas a mujeres con la mitad de la cara porque no se dejaban filmar de la nariz para abajo y hay entrevistas aleatorias, como la que le hicimos a una mujer kurda en un restaurant donde estábamos comiendo y se prestó gentilmente. Eso da pie para mostrar la multiculturalidad siria, donde siempre habían convivido bien las distintas religiones y las distintas tendencias musulmanas”.









