
Tras ordenar hace 20 días el traslado del delegado normalizador de ATE en el Hospital Florencio Díaz, , Rubén Banegas fue reinstalado ayer en el centro de salud y podrá continuar ejerciendo su rol para organizar gremialmente el sector a pesar de la resistencia de la Dirección del hospital.
Banegas fue declarado como delegado normalizador de ATE a principios de año, tras ser designado en la misma época como personal administrativo en el lugar, relevando condiciones de trabajo, situación de las y los trabajadores, situación que evidentemente no fue del agrado del director Rodrigo Baena.

A principios de mes el delegado fue notificado de su traslado al hospital Elpidio González, ubicado en el otro extremo de la ciudad e inmediatamente el área jurídica de ATE intervino con un ‘recurso de reconsideración’ a los fines de dejar sin efecto la medida arbitraria, compulsiva y contraria a la ley de asociaciones sindicales, que establece claramente que el delegado no debe ser trasladado ni modificada su condición laboral en ningún aspecto ya que lo protege la tutela sindical.
“Le pido al Ministerio y al Gobierno de Córdoba que nunca más tenga esta actitud desleal y antisindical”, dijo Banegas tras conocer la noticia, informada pro medio del Ciudadano Digital.
Y detalló que el Florencio Díaz es uno de los hospitales que muestra más faltante de personal. “No hay cirujanos, pediatras o traumatólogos; los consultorios externos están cerrados por la tarde por falta de personal. Es algo de no creer que con todo ese edificio que construyeron no esté cerrado por falta de personal”, cuenta Banegas.
Además, el personal existente sufre una extrema precarización laboral debido a la cantidad de monotributos y contratos Covid, tanto entre las y los especialista y médicos como camilleros y responsables de otras tareas. “Acá reina la informalidad, no hay comunicación fehaciente por nada, ni organigrama. el director designa responsables de área oralmente. Precisamente me hace trasladar porque comencé a cursar notas con los reclamos correspondientes”.
Y da como ejemplo que “no se entrega muda de ropa de trabajo, cuando la ley 7233 dice claramente que deben ser entregadas dos mudas al año. Además es alarmante la falta de insumos, las enfermeras no tiene dipirona ni descartables para atender a los pacientes, algo básico”.
Frente a la falta de acción de otros sindicatos, ATE está realizando las acciones gremiales correspondientes para hacer valer los derechos de las y los trabajadores. Vale señalar que el traslado no solo afectaba al delegado y a nuestro sindicato sino que, principalmente, afecta a las y los trabajadores que habían perdido el derecho a tener un representante que lleve adelante sus reclamos y organice gremialmente el sector.
Ahora hay sindicato.






