
Organizada por el Departamento de DDHH del Consejo Directivo Provincial y la Secretaria de Formación, se realizó ayer una visita guiada al Espacio de la Memoria Campo de La Ribera, ex centro clandestino de detención, tortura y desapariciones que funcionó durante la última dictadura cívico-militar que azoló nuestro país y la provincia.
Alrededor de 50 compañeros y compañeras participaron de esta actividad muy emotiva, por el lugar en si y las historias relatadas por las guías del lugar, que con mucha pedagogía y cariño explican con delicadeza los horrores impensable que sucedieron allí, pero también porque en la delegación de estatales estuvieron tres compañeras que pasaron por las mazmorras del sitio, bajo la tutela del genocida Luciano Benjamín Menéndez.

Se trata de Nora Cendra -trabajadora del Hospital Colonia Santa María-, Janet Carlavan -delegada del gremio de Judiciales, secuestrada mayo del 76, exiliada en Honduras y después en México- y Graciela Agüed –de la Juventud Universitaria Peronista-.
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En la oportunidad, el secretario General de ATE Córdoba, Federico Giuliani, valoró la actividad que forma parte de un mes intenso distintas formas de o0menjagear el Mes de la Memoria, que arrancó a comienzos de marzo con la presentación de un libro de ex presas políticas, siguió con el homenaje a la Abuela de Plaza de Mayo Sonia Torres, posteriormente se realizó la visita al Espacio de la Memoria La Perla, y siguió con la impactante Marcha del 24 de Marzo.
“Ahora cerramos el mes con la visita al Campo de La Ribera, que nos permite fortalecer el sentido para exigir Verdad y Justicia, que la construcción de la Memoria es un proceso y que para eso es importante recorrer estos lugares de tanto terror y tanta muerte”, dijo Giuliani.

Y agregó: “que hoy haya tres sobrevivientes de este centro clandestino es muy importante porque significa que no pudieron matar a esa generación tan maravillosa que hoy sigue vigente y que están acompañando el recorrido con compañeras y compañeros que entonces ni siquiera habían nacido. Esa continuidad histórica es importante porque permite que la memoria en este proceso tenga una construcción permanente”.
Para el dirigente la actividad contribuye a la formación y apunta a “saber de dónde venimos para fortalecer la proyección hacia dónde vamos. Hay Destacar las iniciativas que salieron desde el Departamento de DDHH durante todo el mes. Como nos pasó en La Perla, muchos compañeros y compañeras no conocen el lugar a pesar de vivir en Córdoba Capital. Para un dirigente sindical conocer estos lugares significa fortalecer el proyecto político por el cual peleamos: no solo discutir salarios, convenios y colonias de vacaciones sino un proyecto de país distinto”.
A su turno, el director del Departamento de DDHH César Theaux, que contó durante todo el mes con la inestimable colaboración del compañero Jorge Chalup, dijo que “desde el comienzo de nuestra conducción, cuando asumió Federico Giuliani, planteamos una política de formación de los delegados y cuadros dirigentes tiene que ser integral. No nos podía faltar, una vez superada la pandemia, las visitas a los centros clandestinos de detención porque saber qué pasó acá es la manera de formarnos también como activistas sindicales para discutir los salarios que nos son negados”.
Theaux reflexionó que la formación con herramientas sobre lo sucedido en la dictadura contribuye a entender el presente que vivimos las y los trabajadores “porque hoy tenemos una continuidad de la política económica de la dictadura que permanece casi intacta. Y de hecho con cada vez más fuerza. Porque hoy los aumentos de alimentos están horadando nuestros ingresos y tenemos que entender que este cuadro forma parte de lo que se instauró en el ’76. Y actualmente sufrimos las consecuencias de aquel plan sistemático, no solo de desapariciones sino para hambrear a las y los trabajadores, estatales y privados”, concluyó.













