Rubén Garrido, responsable del Departamento Internacional de ATE, viajó en la delegación de nuestro sindicato a la 102º Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT en Ginebra, donde participó de las comisiones de “El empleo y la protección social en el nuevo contexto demográfico” y “Desarrollo sostenible, el trabajo decente y los empleos verdes”.
Rubén Garrido destacó que existe una tensión entre el aumento de la expectativa de vida y la financiación de los sistemas de seguridad social, más aún en medio de una crisis de empleo en el mundo. “La posición que llevamos los trabajadores frente a las patronales, es no considerar a la seguridad social como un gasto, sino que se la reivindique como un derecho humano. Que los Estados la garanticen, que el crecimiento de la expectativa de vida no sea un problema, y que en los presupuestos nacionales se refleje la prioridad en salud, educación y seguridad social”, aseguró.
Asimismo, el dirigente sintetizó el planteo obrero de invertir la lógica empresarial y de los gobiernos de los países centrales, quienes sostienen que la financiación de la seguridad social debe nacer de los bolsillos de los trabajadores. “No hay salida”, aseguró. “Porque cada vez hay menos empleo, mayor expectativa de vida y un envejecimiento poblacional. Los Estados financian cosas a partir de decisiones políticas, por ejemplo los sistemas de defensa. Nosotros lo que decimos es que hay que invertir la lógica, lo que garantiza también una reactivación de la economía”.
Por último, Garrido desarrolló la discusión que atravesó a la comisión de desarrollo sustentable entre los trabajadores y las patronales. El eje fue determinar qué es lo sustentable: ¿La empresa? ¿O los trabajadores dentro de ella?






