
Luego de solicitar audiencia los días pasados a la ministra de la Mujer, Claudia Martínez, se comienzan a oír los primeros ecos de respuestas.
Concretamente, las autoridades del organismo implementaron una reducción de los días de guardia en el área de asistencia al tiempo que se dispuso un aumento salarial para monotributistas.
Además se resolvió ofrecer al personal programas de formación (residencias) para profesionales bajo convenio con colegios profesionales.
Se trata de medidas largamente reclamadas y que forman parte, de apenas, una pequeña parte de la larga agenda de reclamos que tiene el sector. En tal sentido, se expresó el martes pasado la delegada de ATE Belén Valletto en el programa radial Entre todos y todas, que la Secretaría de Prensa de ATE Córdoba emite por GENFM 107.5.
Años de lucha
Consultada por el clima que se vive en el Ministerio, Valletto dijo que “desde hace años llevamos adelante una lucha, organizándonos desde las bases por medio de la herramienta gremial de ATE. Este año fue muy duro porque aún hoy estamos armándonos después de las consecuencias terribles de la operación que se hizo desde la patronal y el SEP contra ATE y la organización que nos damos las trabajadoras”.

Y recordó que “habíamos hecho un paro y nos aplicaron despidos y descuentos salariales para disciplinarnos. Logramos la reincorporación de las despedidas, pero todo eso trajo consecuencias y solo de a poquito pudimos reencontrarnos en las asambleas. Por eso solicitamos entonces, a partir de la resolución de la asamblea, pedir una audiencia con la ministra Claudia Martínez, debido a que había un compromiso firmado para que las monotributistas pasen a contratos. Esto se hizo efectivo con un grupo de compañeres pero ahora aguardamos se cumpla otro escalón más de contratos. Se trata de compañeres con más de cinco años de antigüedad como monotributistas”.
La delegada dijo que reclaman también que las compañeras con contratos letra B, de tipo administrativo sin reconocimiento profesional, sean recategorizadas.
“Por otro lado, pedimos abordar también las situaciones acuciantes que se suceden en las áreas de asistencia, en lo atinente a la dificultad de aplicar la interdisciplina cuando somos tan pocas profesionales por área, las condiciones laborales en relación a lo salarial y lo contractual, lo precario de los módulos de contratación, donde hay compañeras sin obra social, a las que no se les reconoce su relación de dependencia con el Estado porque tienen monotributos con convenios con Colegios profesionales”, explicó.
En definitiva, la delegada describió condiciones de contratación con salarios que están por debajo de la línea de la pobreza, no solo impedidos de cubrir la canasta básica familiar, sino que están por debajo de la línea de la pobreza, y algunos salarios por debajo de la línea de la indigencia.
Equipos vaciados e interdisciplina
La delegada afirmó que “pedimos múltiples veces la orgánica del Ministerio, y no nos quieren dar esa información porque cuando uno empieza a ver el mapa de la precariedad de las trabajadoras del Ministerio de la Mujer, porque hay equipos completos que fueron vaciados de profesionales. En algunos equipos no hay ni uno solo planta permanente. Y sabemos que sin planta permanente no hay posibilidad de luchar por otros derechos”.
Para Valetto “la falta de capacidad para realizar la interdisciplina es muy terrible en cuanto al impacto que tiene en la calidad de la intervención. Nuestra tarea es de riesgo psicosocial, siendo un servicio esencial que garantiza el acceso a un derecho fundamental de las mujeres y niñeses. Deben reconocerse nuestros derechos a una integridad psicofísica para trabajar con este tipo de problemáticas, no puede ser en cualquier condición que se trabaje, ni a las apuradas ni privilegiando la cantidad sobre la calidad”.
Por eso, la delegada de ATE sostuvo que “no tengo dudas que el Gobierno de Schiaretti amplía su presupuesto de la campaña electoral, reduciendo el costo del trabajo y precarizando a las y los trabajadores”.






