
Junto a Giuliani estuvieron Pablo Moyano, Secretario Adjunto del Sindicato de Camioneros; Daniel Yofra, Secretario General de la Federación de Aceiteros y Lito Borello, Secretario de Derechos Humanos de la UTEP. Actuó como moderadora de la actividad organizada por ATE y la CTA-A Córdoba, la compañera Carina Maloberti de la Junta Interna de ATE-SENASA Capital Federal.
Giuliani tuvo a su cargo la apertura asegurando que “impulsamos estos espacios de debate y unidad desde una provincia donde surgieron los planes de La Falda y Huerta Grande con un programa vertebrador de la clase trabajadora. La unidad de la clase es la disputa de la conciencia colectiva, no sólo de lo reivindicativo, sino también volver a poner en agenda nuestros problemas. Los temas del hambre, la pobreza y la precarización laboral no aparecen en la agenda electoral de las principales fuerzas políticas”.
Agregó que “la discusión que nos propone el poder hegemónico es sobre los carpinchos o la foto en Olivos o la de Carrió. No hay plata que alcance. Los merenderos y comedores comunitarios no dan abasto. En el país de la carne, la leche y el pan, millones de compatriotas pasan hambre y son pobres. Nos parece fundamental recuperar la mirada de la unidad estratégica, de abajo hacia arriba, desde el interior hacia el puerto y avanzar en la construcción de un programa de la clase trabajadora. Hay una gran dispersión y es hora de reagrupar a la clase con un programa propio”.
Giuliani apuntó: “Necesitamos salir a disputar la riqueza que producimos. Luego de la grave derrota que sufrimos con la dictadura, la configuración del Movimiento Obrero es distinto. La centralidad de la clase en esta nueva etapa tiene que incorporar a los trabajadores y trabajadoras de los barrios, a los laburantes informales y desocupados. Tenemos que saltar de las reivindicaciones sectoriales y pasar a proponer un programa y seguir peleando para recuperar soberanía popular”.
“En ese contexto necesitamos recuperar protagonismo con autonomía. La discusión no pasa por los cargos, peleamos contra el Macrismo en las calles resistiendo al neoliberalismo y después lo echamos en las urnas pero no le firmamos un cheque en blanco a nadie. Recuperar la iniciativa política desde el Movimiento Popular es uno de los principales desafíos para volver a ponernos de pie. Seguiremos encontrándonos en el debate y la reflexión para pasar a un ámbito de acción. Existe una gran dispersión en el campo popular y es hora de reagruparse hacia una nueva centralidad de la clase para seguir luchando hasta que la dignidad se haga costumbre”, remató.
Moyano hizo eje en la solidaridad, recordó la lucha contra el Menemismo, reivindicó la resistencia al Macrismo y el hecho de haber impedido que en el Congreso se apruebe la Reforma Laboral. Planteó la unidad de los que luchan más allá de los encuadramientos gremiales y afirmó: “A este y a todos los gobiernos le decimos que los trabajadores no queremos ser un factor de presión sino un factor de poder”.
Por su parte, Yofra indicó que desde el retorno de la democracia “hemos perdido espacios y derechos por eso el desafío más importante de la clase trabajadora es concientizarla en un momento donde los trabajadores increíblemente apoyan a una clase que nos desprecia, como fue el último Gobierno Macrista. Antes nos sacaban con los militares y ahora nos ganan las elecciones porque estamos perdiendo la batalla cultural y seguimos muy fragmentados”.
Borello hizo hincapié en el contexto internacional, parafraseó varias veces al Papa Francisco, aseguró que padecemos “un modelo depredador y de dominación. Este sistema no va más y es necesario construir otro mundo posible donde el Movimiento Popular sea la columna vertebral y cabeza de esos procesos urgentes de transformación”.















