Después de superar hoy los intentos de la patota de la Federación de Trabajadores Municipales para evitar que ATE ingrese al municipio de Uniquillo, nuestra secretaria General María Teresa Romero se reunió, al mediodía, con el intendente Germán Jalil. En la oportunidad, le trasladó la situación de los afiliados de ATE en la localidad.
Al cumplir con la visitar protocolar, Romero planteó el ámbito de representación de ATE en los municipios, a lo que Jalil se comprometió a responder a la brevedad. “Además, el intendente nos confirmó que la municipalidad pagará un bono de fin de año para los compañeros”, afirmó la dirigente. El bono será canjeable en los comercio de la localidad.
En ese sentido, Jalil garantizó el pago de sueldos y aguinaldo en tiempo y forma, a pesar de los inconvenientes financieros que atraviesa la comuna, debido a la falta de pago de parte de la coparticipación desde la Provincia.
Por otro lado, el intendente dijo en la reunión que a partir del año que viene va a implementar el traspaso progresivo de los compañeros contratados y precarizado a la planta permanente municipal. Este proceso se llevará a cabo, según afirmó Jalil, en los siguientes tres años.
Patoteada por la mañana
Vale señalar que, alrededor de las 11 horas, una patota de la Federación de Trabajadores Municipales, integrada por al menos 50 personas y comandada por su secretario gremial Oscar Ibarlucea, intentó impedir que Romero ingresara a la municipalidad, mientras la dirigente iba acompañada por el compañero Francisco Pavan, vocal de la Comisión Directiva, y por los tres delegados normalizadores de ATE en la municipalidad. Con insultos y agresiones, los patoteros cerraron el paso a la delegación de ATE, por lo que la compañera debió pedir a la fuerza pública que la escolte para ingresar al edificio.







