
El Estado Provincial ha vuelto a dar un paso más en el sentido de la desprotección de sus ciudadanos/as: hoy ha dispuesto el cierre del Equipo de Atención Comunitaria de Salud Mental de Villa El Libertador. La decisión ha correspondido a la Secretaría de Salud Mental del Gobierno de la Provincia de Córdoba, a cargo del Dr. Emilio Filipponi, y fue instrumentada por la Dirección de Salud Mental, a cargo de la Lic. María Pía Guidetti. De esta manera, vuelven a poner de manifiesto el inocultable desprecio por la salud mental, sus profesionales y toda la comunidad, a la vez que demuestran el nefasto oportunismo para realizar estas acciones ante la situación de emergencia sanitaria que no nos permite manifestarnos en nuestros lugares de trabajo, junto a las comunidades de las cuales formamos parte.
Podemos afirmar que en Córdoba no se cuida a los que cuidan, se generan traslados compulsivos como este y se desmantela el trabajo de promoción, prevención y asistencia de la salud mental. El cierre del Área de Salud Mental en Villa El Libertador dejará sin atención a más 100.000 habitantes de esa jurisdicción y no hay forma de justificar semejante atropello. Garantizar el acceso al servicio de salud mental, es responsabilidad del Estado. No hacerlo, favorece el malestar y la angustia de la población que está ya afectada por múltiples necesidades previas a la pandemia, pero que la Emergencia Sanitaria no ha hecho más que profundizar.
Esta medida arbitraria, inconsulta con la comunidad y las trabajadoras y trabajadores, no responde a un criterio de salud y, lejos de llevar tranquilidad a la población, es una muestra más de violencia y autoritarismo institucional.
No al traslado arbitrario de los trabajadores estatales de salud.
No al cierre de centros de salud mental.
Cuidemos a los que cuidan.
ATE Siempre Está.





