Tras la realización del Primer Plenario del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) en ATE el pasado 22 de octubre, el secretario General de ATE Córdoba y la CTAA Provincia, Federico Giuliani, remarcó en una entrevista con Radio Al Toque de Río Cuarto los alcances de la nueva instancia organizativa de gremios y organizaciones sociales en la provincia.
Consultado por el programa ‘De igual a igual’, el dirigente destacó que “está todo en discusión en la Argentina, y en ese contexto, tenemos la necesidad de encontrarnos en distintos espacios de debate, en distintos lugares de acción en común, no solamente en las capitales, sino también en las regionales. Hay mucha territorialidad hoy en este debate de cuál es el rumbo que hay que tomar”.
En ese marco “el dato político de Córdoba es la constitución de una mesa promotora del FRESU, que es un frente de sindicatos unidos, pero que también ha abierto sus puertas a las organizaciones sociales. La semana pasada en ATE, como podría haber sido en otros sindicatos que nos juntamos, nos sentamos, debatimos y decidimos que este espacio tiene como idea unificar las peleas. En la Argentina, y en Córdoba en particular, hay mucha conflictividad, que no solamente es sindical, es social, lo vemos en las barriadas populares todos los días: la pelea ambiental, la pelea de los pueblos originarios, de los colectivos feministas, las diversidades, las juventudes, yo tengo mi hija más grande que milita en la UES, y hay una conflictividad permanente. Lo que no hay es un mando unificado. Si uno sectoriza y fragmenta hace lo que justamente quiere el enemigo”.
¿Bajo qué ejes puede darse esa unidad?
-Nosotros definimos unidad en la acción, unidad en la lucha, no queremos que sea un espacio para que después algún avivado o avivada sea candidata de algún espacio político el año que viene. Porque eso sucede también, no hay que ser ingenuos. El año que viene hay elecciones en Córdoba, creo que van a ser anticipadas y desglosadas de las nacionales seguramente, más a principios de año que hacia la mitad. Después, en octubre, si no hay un estallido en el medio, están las presidenciales, momento en que empiezan a jugar intereses más que nada personales y partidarios. Yo creo que hay que participar en política, pero hay que ir con un programa propio y con una agenda, no creo en las candidaturas individuales.
En su plenario de lanzamiento nacional en Pilar, el 1º de mayo, el FreSU planteó las reivindicaciones y propuso un programa de 10 puntos de la clase trabajadora, en donde claramente está volver a reindustrializar la Argentina, la defensa de la soberanía nacional, la necesidad de discutir un salario mínimo, vital y móvil que cumpla todos los puntos que dice la Constitución Nacional. Porque hoy laburamos para sobrevivir con tres laburos, y nosotros hablamos que el salario mínimo, vital y móvil habla del derecho a la recreación, a las vacaciones, a vivir de manera digna.
¿Cómo se proyectan esos ejes en Córdoba?
Siempre desde abajo para arriba, de la periferia al centro y las provincias a la capital. Porque tampoco podríamos armar algo en Córdoba con autonomía y una identidad propia si tuviéramos que llamar a Capital Federal o a Buenos Aires para que nos digan qué es lo que hay que hacer. Esos errores se cometieron en Córdoba, cuando los armados de las listas de los espacios más nacionales y populares consultaban allá arriba quiénes tenían que ser los candidatos. Pasó, lamentablemente, que bajaron un candidato a gobernador no hace muchos años y todos saben quién es, una hora antes del cierre de listas.
Nosotros tenemos esa autonomía y hay que ir dándole una identidad, hay que ir dándole un cuerpo y lograr tener un programa propio, que vaya en sintonía con este armado nacional que tiene el FRESU.
¿Qué organizaciones están comprometidas con este espacio?
Junto con ATE hay que destacar a SURRBAC, Libres del Sur, los compañeros de un sindicato nuevo de la construcción que se llama SITRAIC, la CTAA, la FENAT. Hay un montón de organizaciones sociales y sindicales del ámbito público y privado que estuvimos el otro día. Claro que con eso no alcanza con los que estábamos ahí, pero armamos una mesa promotora porque esto ahora hay que ensancharlo, darle más volumen, invitar a quienes creen que hay que darle combate al fascismo. Con esos tipos no hay que dialogar, hay que combatirlos.
¿Qué acciones definieron realizar?
El 4 de noviembre vamos a acompañar la Jornada de Lucha que armó el Movimiento Obrero Unido Cordobés, el 12 de noviembre la CTA a nivel provincial decidió ir a desenmascarar a los grupos económicos que son los que tienen el poder real en la provincia de Córdoba, y qué mejor que ir al faro ideológico de eso que es la Fundación Mediterránea. Vamos a hacer una olla popular allí, y la semana siguiente, el 17 de noviembre convocamos a una jornada de lucha provincial. Si podemos construir un paro, será un paro, sino una jornada de lucha, siempre en la calle como definición. Pero una acción provincial, porque también estamos cansados de rogarle a quienes tienen que convocar una huelga general que lo hagan, no lo van a hacer.
Se espera un fin de año conflictivo.
Esperamos un diciembre caliente, más allá de lo electoral, qué le vamos a decir a los 20 millones de compatriotas que están endeudados, los que tienen tres laburos, los que tienen hambre, a nuestra salud mental que está tan golpeada. ¿Que hay que esperar un año para que Milei se vaya? Nosotros laburamos y militamos para generar las condiciones para que eso suceda, pero la agenda está puesta. El 18 de noviembre nos juntamos a evaluar cómo nos fue el 17 y con las otras acciones planificadas. Más allá de Milei, sabemos el rol que cumple Llaryora y el cordobesismo: le ha dado la gobernabilidad, le ha votado todo para que el saqueo de nuestra patria y el ajuste sobre los derechos de la clase trabajadora. Pero, también de Córdoba han salido grandes rebeliones y luchas y un poco la idea es resurgir ese ADN.






