
Con un llamado a colaborar solidariamente en una colecta para ayudar a Paola Ortiz, ATE y los colectivos Fuerza Chuncana y Libertad para Paola continúan la campaña de acompañamiento a la joven, recientemente liberada por el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, luego de la revisión de la condena a prisión perpetua que cumplía desde 2015.
Paola había sido condenada por la Justicia de Villa María por el delito de homicidio agravado por el vínculo, a raíz del fallecimiento de su bebé durante un parto de emergencia ocurrido en su domicilio. La sentencia original no había incorporado de manera adecuada los estándares de perspectiva de género que posteriormente fueron desarrollados por el propio Tribunal Superior de Justicia en distintos precedentes.
La revisión de la sentencia a prisión perpetua fue impulsada a partir de la lucha sostenida de las organizaciones que durante años visibilizaron la situación de Paola y del trabajo de un equipo de abogadas con perspectiva de género, entre ellas Julia Luna, que plantearon la necesidad de revisar el fallo y de analizar las circunstancias excepcionales en las que se encontraba la joven al momento de los hechos.

Aspectos centrales
Uno de los aspectos centrales considerados en la revisión fue que el parte médico no había podido determinar que el recién nacido hubiera nacido con vida, circunstancia relevante para la valoración de la acusación por homicidio.
A ello se sumaba el particular contexto de vulnerabilidad, violencia y dependencia material en el que se encontraba Paola. Según fue expuesto durante el proceso de revisión, la joven atravesaba una situación de precariedad habitacional y económica y se encontraba en un ámbito signado por relaciones de poder y violencia, en el que el acceso a condiciones básicas de subsistencia estaba condicionado por terceros.
En ese contexto se produjo el parto de emergencia, sin asistencia médica y en el interior de la vivienda en la que se encontraba. Las circunstancias personales, sociales y materiales que atravesaban a Paola resultaban, por ello, elementos indispensables para comprender integralmente lo ocurrido y para evaluar su responsabilidad desde una perspectiva que contemplara las particulares condiciones de vulnerabilidad en las que se encontraba.
Nueva lectura de los hechos
La incorporación de esta dimensión al análisis judicial permitió poner en cuestión una lectura de los hechos que había prescindido de las relaciones de desigualdad y violencia presentes en la vida de Paola. El abordaje con perspectiva de género permitió revisar aspectos sustanciales de la condena original y considerar las circunstancias extraordinarias de atenuación planteadas por su defensa.
Luego de revisar la sentencia, el Tribunal Superior de Justicia modificó la condena y fijó una pena de 13 años, 9 meses y 26 días, computando el tiempo que Paola ya llevaba privada de su libertad desde 2015.

La decisión permitió que Paola recuperara su libertad después de años de encierro. El caso también puso nuevamente en discusión la necesidad de que las decisiones judiciales contemplen las condiciones concretas de vida de las personas involucradas y los contextos de violencia y desigualdad que pueden resultar determinantes para comprender los hechos sometidos a juzgamiento.
Campaña solidaria
Ahora, las organizaciones convocan a apoyar solidariamente a Paola Ortiz, quien tiene que reiniciar su vida después de los años de privación de libertad y del impacto que ese proceso tuvo sobre su trayectoria personal y sus condiciones materiales de vida.
En ese marco, se está realizando una colecta solidaria para acompañarla en esta nueva etapa y contribuir a que pueda afrontar los gastos y necesidades propios de su regreso a la vida en libertad.
Quienes quieran colaborar económicamente pueden hacerlo mediante transferencia al:
ALIAS: real.paola.846.mp
Ilustración: gentileza de Enfant Terrible.





