Una columna de nuestro gremio participó de la histórica movilización realizada ayer. Nuestra secretaria General, María Teresa Romero, se refirió al papel del Estado para afrontar la problemática.
Los compañeros y compañeras de ATE se reunieron ayer en la esquina de cañada y 9 de julio para marchar junto a los miles de cordobeses, que dieron una señal contundente en rechazo a los feminicidios y la violencia contra la mujer.
Se trató de una de las marchas más importantes registradas en democracia, con el plus que fue autoconvocada, ante la sucesión de asesinatos a mujeres que vienen ocurriendo en nuestro país. Córdoba no es la excepción a este triste panorama. pero sin duda, ayer fue una jornada de alegría al advertirse como reacciona la comunidad ante este cuadro de situación, con la participación destacada de jóvenes que comienzan a incorporar aquello de dejar de naturalizar la violencia cotidiana contra la mujer. En la oportunidad, participó la mayoría del secretariado de ATE, así como la presidente del Centro de Jubilados provincial Carmen Neder, dando un mensaje claro del compromiso delo gremio con la problemática.
En ese marco, la secretaria General de ATE Córdoba, María Teresa Romero, evaluó que “esta movilización es maravillosa porque expresa que colectivamente decimos basta a la violencia contra las mujeres, no aguantamos más este machismo que mata, ya no es sólo el maltrato psicológico, que también es una aberración. Tanto los gobiernos como los distintos sectores políticos tienen que tomar nota de esto. Somos miles que marchamos en el país, además que fue prácticamente una autoconvocatoria”.
Romero, desde su lugar de trabajadora estatal, afirmó que “el Estado debe tener políticas públicas acertadas para una toma de conciencia, educando desde los niños para que no se repita que puede suceder en las casas. Al mismo tiempo también debe aplicar políticas para subsanar lo que ya está sucediendo. Son dos partes: generar conciencia, que es lo mejor a largo plazo para resolver el problema cultural, y también buscar la forma que la gente llegue a esto”.
En esa línea, criticó la falta de ejecución presupuestaria de las partidas destinadas para financiar los programas para la conteción de las mujeres que vigentes en el Estado provincial. “Ahí te das cuenta cual es la verdadera importancia que le dieron a este tema. Por eso es muy importante la marcha, como expresión del pueblo. Como a muchos gobernantes sólo les interesa cómo nos expresamos en las urnas, creo que no es menor en épocas electorales. Es un mensaje claro para todos los gobiernos”.
A su turno, la compañera Gloria Almada, integrante del Departamento de Género de ATE Córdoba, dijo que la marcha fue “muy importante para las mujeres que han sido maltratadas y las que continúan siéndolo. Hay que tomar conciencia de lo que las mujeres necesitan, no sólo un botón ‘antipánico’, sino que sus derechos no sean vulnerados”. Y consideró que el Estado “está casi ausente y en especial no hay un presupuesto que encontrar una modalidad donde la mujer y sus hijos sean contenidos ante la situación concreta de abuso y violencia”.
¿Qué lectura haces sobre la violencia a las mujeres en los sectores de trabajo en el Estado?
Yo trabajo como personal civil de las FF.AA. y allí la situación era muy perjudicial para nuestros derechos como mujeres. Estábamos siempre relegadas bajo la bota de un militar. Actualmente, gracias al trabajo sindical que viene haciendo ATE en el sector, con un grupo de mujeres muy comprometido, logramos que nuestros jefes nos tengan en consideración, respetándonos como mujeres y con nuestra forma de pensar.













