Desde ATE Córdoba convocamos al paro nacional y movilización en la ciudad de Córdoba el 5 de febrero, en el marco del Plan Nacional de Lucha contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno Nacional, una iniciativa regresiva que avanza a espaldas de las y los trabajadores y que pretende arrasar con derechos históricos conquistados con años de organización y pelea colectiva.
La medida fue resuelta junto a un amplio arco de sindicatos combativos del sector estatal y privado, que se reunieron el miércoles 28 en la sede de la UOM, y que también definieron una nueva jornada de lucha el 10 de febrero en Rosario. Las organizaciones denunciamos que este proyecto “sólo es comparable con la reforma laboral implementada durante la dictadura cívico-militar de 1976”, por la magnitud de los retrocesos que introduce: ruptura de la negociación colectiva, restricción del derecho de huelga, legalización de la precarización, techo salarial, ataque a los sindicatos y financiamiento de despidos con recursos del sistema de seguridad social, entre otros puntos gravísimos.
La reforma laboral que impulsa el gobierno de Milei r
esponde a un modelo económico que necesita salarios bajos, empleo precario y debilitamiento de la organización sindical para avanzar en el desguace del Estado, la privatización de las empresas públicas y el desmantelamiento del entramado productivo nacional. No hay ningún elemento en este proyecto que mejore la calidad del empleo: por el contrario, profundiza la desigualdad y consolida un esquema de ajuste permanente sobre la espalda de las y los trabajadores.
En este marco, el Secretario General de ATE y la CTA Autónoma Córdoba, Federico Giuliani, destacó la conformación de un bloque sindical combativo por fuera de las estructuras tradicionales:
“Lo primero que hay que resaltar es la conformación de este frente de Sindicatos Unidos, por fuera de las centrales obreras. Sindicatos del sector privado y estatal que venimos planteando que con este gobierno fascista, de ultraderecha y entregador de la soberanía nacional no se dialoga: se lo confronta en la calle”.
Giuliani remarcó además la importancia de que Córdoba sea el epicentro de la primera movilización:
“Es muy importante que se elija a Córdoba como punto de partida, el 5 de febrero, para exponer al gobernador Llaryora y plantearle con la movilización que si le da los votos a Milei para esta reforma laboral antipopular y esclavista, hecha a medida de la clase empresarial y de las multinacionales, va a tener un costo político”.
Y agregó:
“Los gobernadores tienen que saber que en los territorios la organización popular les va a recordar que si son cómplices de la entrega de nuestra Patria, no van a poder caminar tranquilos por las calles de nuestra Córdoba”.
El dirigente también subrayó que estas jornadas son parte de un proceso que busca llegar fortalecidos al tratamiento de la ley en el Congreso:
“Estas acciones sirven para calentar motores y construir una movilización popular que intente quebrar la hegemonía de la clase dominante, que quiere ajustar y quitar derechos a la clase trabajadora”.
Desde ATE Córdoba reafirmamos que, si las conducciones tradicionales no convocan a un paro general, serán las organizaciones sindicales combativas las que impulsen la lucha:
“Desde abajo para arriba y desde las provincias al puerto. Para nosotros es un orgullo aportar a la unidad en torno a la lucha y darle volumen a la enorme conflictividad social, sindical y ambiental que atraviesa la Argentina”.
Finalmente, Giuliani sostuvo que este proceso recupera una tradición histórica de rebeldía popular:
“Que arranque en Córdoba no es menor. Acá nació el Cordobazo. Hay un ADN de lucha que tenemos que reactivar para reagrupar al campo popular en la resistencia contra este gobierno”.
Desde ATE Córdoba convocamos a todas las organizaciones sindicales, a las y los trabajadores ocupados y desocupados, formales e informales, cuentapropistas, jubiladas y jubilados a ser protagonistas de esta pelea.








