Desde ATE CONAE repudiamos los nuevos despidos en la empresa VENG S.A., parte fundamental de lo que supo ser el Plan Nacional Espacial y que hoy es una sombra de lo que fue, por exclusiva responsabilidad de la actual gestión del gobierno nacional encabezada por Javier Milei.
En particular, Manuel Adorni y Darío Genua son quienes están a cargo del área de la cual dependen la empresa VENG y la CONAE. Poco después de asumido el gobierno comenzaron a repartirse la empresa como botín de guerra, hasta llegar a la conformación actual, donde su gerente general es Laureano Quiroga y el gerente de RRHH y Administración es Alberto Jaure, mientras que la presidencia la ocupa Roberto Yasielsky, siendo la primera vez en la historia de la empresa que dicho cargo es rentado.
Esta información se obtuvo en el pedido de informes realizado el año pasado durante la interpelación al ex Jefe de Gabinete Guillermo Francos, donde también se consultó sobre una posible expansión de la planta con cargos políticos y los salarios de los nuevos gerentes nombrados por la actual administración. Estas preguntas no fueron respondidas, y quienes trabajamos en el sector contamos con información no oficial de que la planta “política” de la empresa habría crecido.
Agravamiento
La situación del sector espacial se agrava. En un año, VENG perdió el 17% de su planta: 80 trabajadoras y trabajadores menos. Muchas de esas personas integraban áreas críticas como propulsión del proyecto Tronador II, hoy completamente desfinanciado.
Estos despidos y renuncias no son hechos aislados: forman parte del vaciamiento que atraviesan CONAE y VENG bajo la actual gestión del Gobierno Nacional.
Según la información que el propio Estado brinda a través de los informes de dotación del INDEC, la empresa se desangró con una fuga masiva de personal que repercute directamente en la pérdida de capacidades que aportaban dichas trabajadoras y dichos trabajadores.

Este gráfico muestra la pérdida de un total de 80 trabajadoras y trabajadores a septiembre pasado, y faltan los despidos y renuncias del último mes. A los 4 despidos que se dieron habría que sumarles la renuncia de casi todo el personal que trabajaba en la sección propulsión del proyecto Tronador II, el cual fue completamente desfinanciado (al igual que todos los proyectos de CONAE) por la actual gestión y que hoy es letra muerta.






