A través de Martin Etxea, casa de acogida de personas migrantes y defensores de derechos humanos perseguidos, vinculada a la Central Sindical Vasca ELA (Eusko Langileen Alkartasuna, Solidaridad de los Trabajadores Vascos) se extiende a nivel internacional la solidaridad de las organizaciones combatientes, frente a la denuncia del secretario General de ATE Córdoba, Federico Giuliani, por la creciente criminalización de la protesta y la persecución de luchadores populares, que imponen el gobierno de Milei y el cordobesismo provincial.
De esta forma, Martin Etxea acompañará durante los próximos meses al sindicalista y secretario General de CTAA Córdoba en la campaña internacional en apoyo al dirigente, que desde 2023 sufre siete procesos judiciales por liderar diferentes protestas sociales.
Su última detención fue en septiembre durante cinco días tras reclamar alimentos para los comedores sociales de Córdoba. Durante la detención sufrió la fractura de un brazo, fue esposado a una camilla y encerrado en una prisión de máxima seguridad.
“Con toda esta persecución a los líderes sociales hay un mensaje al resto de las personas, un disciplinamiento para las bases: si esto nos hacen a nosotros, qué no le harán al resto”, denuncia Giuliani,. Y agrega: “Milei abusa del poder con la connivencia de todos los gobernadores, como el de Córdoba, liderado por Martín Llaryora”, matiza.
En la ocasión, el Secretario General de ATE Córdoba mantuvo un encuentro fraterno con las y los dirigentes vascos del ELA Eider Azkunaga miembro del área internacional, Amaia Muñoa, Secretaria general adjunta y responsable del área internacional, Roser Espelt, miembro del gabinete de estudios y del área internacional, Aitor Murgia responsable del gabinete de estudios, y Leire Gallego responsable de acción social.
La criminalización de la protesta ante el auge de la extrema derecha
Giuliani reclama el derecho a la protesta ante el saqueo que sufre nuestro país, ya que cada provincia negocia con empresas multinacionales la explotación de los recursos. Las nuevas normas fiscales graban más a los pobres que a los ricos y mientras que exportamos 400 millones de carne, grano y cereal en el país no hay alimentos para 25 millones…”, enumera. “El hambre es un crimen en un país hecho de trigo y de pan. Y mientras tanto, las personas que protestan están cada vez más solas, más judicializadas y con el riesgo de entrar en prisión más cerca”, insiste.
Ante este contexto, reclama la presión internacional para evitar que “la impunidad con la que opera la extrema derecha sea posible”. Y advierte: “Esto es lo que le espera a los movimientos sociales de Europa sin no pone freno al auge de la extrema derecha en sus países”.
El ELA es la central sindical vasca mayoritaria en Euskal Erria, territorio nacional vasco que incluye a las tres provincias de Euskadi, más Navarra y las tres provincias vascas del lado francés.
Durante los próximos meses, Giuliani realizará charlas, encuentros, coloquios con diferentes entidades, así como reuniones con sindicatos, partidos políticos y agentes activos interesados en conocer de cerca la realidad que sufre hoy Argentina. A la vez, convivirá en Martin Etxea junto con otros activistas llegados de países como Palestina, Rif, Sahara, Guatemala, El Salvador y Colombia, entre otros.






