
El cuerpo de delegados y delegadas de ATE VENG, firma estatal dedicada al desarrollo aeroespacial cita en Córdoba, denunció la grave situación que atraviesan los trabajadores, marcada por el vaciamiento, la falta de inversión y la precarización laboral.
“Hoy, la vida de los trabajadores se pone en riesgo a cambio de un salario que en promedio apenas alcanza un millón de pesos, mientras la respuesta del Directorio frente a esta crisis es el silencio y la indiferencia” afirmaron.
En ese marco, ATE VENG hizo público el gravísimo accidente que sufrió un trabajador el pasado 29 de agosto, con lesiones en ojos y mano, tras la explosión de un detonador, utilizado en el desarrollo de un convenio con la industria minera y petrolera para el desarrollo de los detonadores.
Mientras proyectos como Sabiamar, de desarrollo satelital, permanecen paralizados por falta de inversión, la empresa se enorgullece de desarrollar detonadores, ignorando incluso el accidente reciente. Esto refleja una desconexión total entre la estrategia empresarial y la seguridad de los trabajadores.
Este hecho expone la ausencia de medidas de prevención, la precarización creciente y la desidia de Provincia ART, que no garantiza la cobertura mínima. Por míseros ingresos, un trabajador puede perder la vida, mientras se culpa a los empleados en lugar de invertir en seguridad y materiales adecuados.
Mas riesgos y persecución
Además, ATE VENG denunció la precariedad en que se mantienen en funcionamiento laboratorios y tanques con hidracina, níquel y otros compuestos cancerígenos, lo que representa un riesgo permanente de accidentes graves y de contaminación ambiental.
Frente a la necesidad de un control de las condiciones de trabajo, donde la representación sindical cumple un rol fundamental, la dirección de VENG responde con persecución antisindical. Así, un delegado fue sancionado arbitrariamente bajo la excusa de no haber presentado su DNI, requisito que nunca formó parte de los procedimientos habituales. Este hecho constituye un claro ejemplo de hostigamiento político e ideológico.
“En los últimos meses, la persecución se ha intensificado: amenazas, sanciones disciplinarias, despidos y reuniones en las que se advierte a los trabajadores que “desde ahora hay que portarse bien”. Además, en distintas áreas se registran maltratos de superiores y restricciones a la participación en actividades gremiales, lo que vulnera derechos básicos de organización y representación sindical”, describe el cuerpo de delegados y delegadas.
Salarios insuficientes
El artículo 14 bis de la Constitución Nacional establece que “el salario debe ser suficiente para asegurar al trabajador y a su familia una vida digna”. En VENG S.A. esta garantía no se cumple: los ingresos actuales no alcanzan para cubrir las necesidades básicas ni el costo de vida. Esto obliga a muchos trabajadores a buscar empleos adicionales, exponiéndose al desgaste físico y psicológico, o incluso a presentarse enfermos o lesionados para no perder el presentismo.
De esta forma, la cantidad de horas acumuladas de trabajo para lograr ingresos que cubran los gastos de las familias, que en muchos casos queda expuesto en trabajadores y trabajadoras que trabajan fuera la empresa para completar los haberes.
Vale mencionar que se trata de personal altamente calificado, que deben manipular instrumental de gran complejidad y costos superlativos, lo que das cuenta de la irresponsabilidad de la dirección de la empresa para gestionar un capital fundamental del Estado y del pueblo argentino, ubicada en Falda del Carmen, a corta distancia de la ciudad de Córdoba.
Reclamos
De esta forma, ATE VENG plantea una agenda de reclamos que está integrada por:
- Inversión urgente en seguridad.
- Protocolos de prevención efectivos.
- Cobertura real de Provincia ART.
- Reactivación de los proyectos estratégicos.
- Cese inmediato de las persecuciones a delegados y trabajadores.
- Recomposición salarial acorde al costo de vida.






