El próximo viernes 18 de julio ATE llevará a cabo una jornada de lucha en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) para repudiar y contrarrestar el proceso de vaciamiento y destrucción del organismo clave del desarrollo industrial en el país.
La medida de fuerza en la Delegación Córdoba del INTI comenzará a las 10 horas y se extenderá hasta las 14, en el marco de un plan de lucha que vienen cumpliendo las y los trabajadores en la sede central y las distintas provincial, frente a la política de desguace y vaciamiento que impone el gobierno de Milei.
La semana pasada circuló la versión que el ministro Federico Sturzenegger aplicaría 700 despidos en el marco de la fusión del INTI, con INTA y CONAE, en una estrategia de impulsar el miedo entre las y los trabajadores que paralice la respuesta frente al ajuste.
Ayer en una reunión de la Coordinación de Ciencia y Técnica diversos organismos del sector se comprometieron a participar de la Jornada de Lucha.
Además del riesgo para los puestos de trabajo, el proyecto de Sturzenegger socaba fuertemente la capacidad del Estado de intervenir en la política industrial. El INTI no es un ente más, sino el organismo público que, con décadas de trayectoria, se dedica a la asistencia técnica, la innovación aplicada y la transferencia de conocimiento a todo el entramado productivo nacional, con especial atención a las PyMES, que generan la mayor parte del empleo en la Argentina. Nuestra labor técnica cotidiana impacta de forma concreta en el desarrollo industrial, la calidad de los productos, la competitividad, el acceso a nuevos mercados, la seguridad y el bienestar de toda la sociedad.
La pérdida de autonomía del Instituto tendría consecuencias graves e inmediatas: el debilitamiento de su capacidad para gestionar recursos, firmar convenios estratégicos y definir prioridades técnicas de forma ágil; la desarticulación de líneas de trabajo consolidadas con sectores productivos de todo el país; el riesgo de desfinanciamiento de áreas técnicas y científicas clave; la amenaza de pérdida de puestos de trabajo altamente calificados; y un golpe directo a cientos de familias que dependen del INTI para sostenerse. Pero además, el impacto sería profundo sobre todo el ecosistema industrial, que se vería privado de un aliado fundamental para su fortalecimiento y expansión.
Tal como anunció Leo Rueda, referente de ATE en el sector, la del viernes es la actividad en la sede frente a Plaza de las Américas a desarrollarse tanto dentro del organismo como de forma callejera “para potenciar la visibilización, el contacto con medios y con la sociedad en general”.






