
La seccional ATE Río Tercero se puso al frente en la lucha contra la privatización y el vaciamiento de la Unidad Turística de Embalse (UTE), en la mira del gobierno libertario de Javier Milei, que mira con desprecio cualquier política de Estado relacionada con la promoción social.
La política oficial pretende la eliminación del artículo 2 de la Ley de Turismo social 25997, ya que rechaza la obligación que establece la norma para que el Estado nacional de comprometerse a garantizar el descanso de los ciudadanos y ciudadanas. En el proyecto fracasado de la Ley Ómnibus, que ahora pretende imponer a través del Pacto Extorsivo de Mayo con los gobernadores, deja sentado su rechazo al turismo “como un derecho social y social de las personas”, que fija la 25997.
En ese marco, ayer jueves 7 de Marzo la seccional ATE Río Tercero convocó a “una gran pueblada en defensa de nuestros hoteles y en apoyo a nuestros compañeros de UTE! Es importante que el pueblo embalseña se haga presente porque los hoteles son parte de nuestra historia”.
Según registraron los medios de prensa locales, la protesta también fue acompañada por autoridades del Concejo Deliberante local y del Municipio, quienes se hicieron presentes durante la marcha y recalcaron su rechazo a la suspensión de las actividades en los establecimientos.
Pasadas las 18 horas, se concentraron en el bulevar Pistarini y Avenida San Martín y se dirigieron hasta el monolito de Embalse, donde se realizó un acto en el que tomaron la palabra funcionarios embalseños y representantes de los trabajadores.

Allí reclamaron respuestas a la Nación por los puestos laborales que son afectados de manera directa, así como el sector turístico, gastronómico local y de la construcción, ya que se frenaron las obras de refacción y puesta en valor que se estaban realizando en el complejo.
El Consejo Directivo Provincial expresó su solidaridad con la lucha de las y los compañeros de la UTE, que encabeza la seccional de ATE y remarcó en palabras de nuestro secretario General, Federico Giuliani, que “es fundamental la solidaridad en la construcción de lazos afectivos que nos permitan enfrentar esta dura batalla contra el Estado patrón”, y celebró la mano abierta de las y los compañeros que cumplen funciones en los Hoteles con la comunidad. “Si no logramos construir consensos y redes en nuestro lugar de laburo va a ser mucho más difícil revertir las medidas del gobierno de Milei”, agregó el dirigente.
Turismo Social
En esa línea, el secretario General de ATE Río Tercero, David Salto, dijo que “en el caso de la UTE es importante defender el turismo social, entendiendo que Milei quiere sacar las vacaciones, cuando para nosotros son derechos no solo ligados para el descanso sino en beneficio de la salud mental. La salud, como ausencia de enfermedad, no solo es vista como una cuestión patológica sino también como un modo de vida. ¿De qué nos sirve salir de vacaciones y poder descansar si no podes salir de nuestro hogar, cambiar de ambiente?”, se preguntó.

“Defendemos el turismo social, defendemos los hoteles de Embalse y Chapalmalal. 30 mil contingentes viene cada año, atendidos por aproximadamente 200 trabajadores que cumplen funciones en el Estado nacional. Compañeros que también se ocupan del mantenimiento de los predios naturales, que se suman a las empresas contratistas que trabajan en virtud de los hoteles. Eso hace que una masa salarial de 70 millones que contribuye a la actividad económica de la región. Estamos en defensa de los hoteles de embalse, no solo por el turismo social sino también por una cuestión de identidad de la región”, apuntó.
“Hay muchísima preocupación, no solamente por el cierre que ahora nos quiere dibujar el secretario de Turismo, Daniel Scioli, diciendo que es una suspensión de los hoteles hasta octubre para ponerlos en valor y demás. Nos preocupan dos cuestiones. Primero, el rol que cumplen los hoteles de Embalse, no solamente en términos de identidad para el pueblo embalseño, sino también el no saber cuál es el futuro de los hoteles, si van camino a la privatización o al cierre. Claramente se va a ver perjudicado no solamente cada trabajador y trabajadora de la Unidad Turística de Embalse, los que tienen vínculo y contrato directo con el Estado, sino también todos los vecinos ligados a los hoteles de las empresas proveedoras”, concluyó Salto.

















