
En una asamblea virtual realizada el viernes pasado, que reunió alrededor de 150 trabajadores y trabajadoras de las sedes de Córdoba y Buenos Aires de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, conjuntamente con personal de la fábrica estatal de desarrollo de vectores VENG (Vehículo Espacial Nueva Generación), se resolvió elevar una nota al ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, Daniel Filmus, para trasladar problemáticas del sector.
La nota en cuestión alcanzó la 270 firmas, que expresa la amplia mayoría del equipo de personal de ambas instituciones, planteó la preocupación por la cantidad de trabajadores y trabajadoras que dejan el organismo frente a la caída salarial que vive el sector.

“En ese sentido estamos pidiendo una audiencia con el ministro o con quien él designe para tratar el tema salarial y de las condiciones de trabajo”, explicó el delegado de ATE Conae, Emiliano Baum.
En esa línea, el delegado dijo que “nuestra aspiración es alcanzar un acuerdo sobre la modalidad mixta o remota. Sabemos que no todos pueden llevar adelante sus tareas con estas modalidades, pero solicitamos que se mantenga el trabajo a distancia allí donde es posible, no solo por lo que consideramos una mejora en la calidad de vida de los compañeros frente a los bajos salarios y la suba permanente de la inflación, por lo que volver a la presencialidad representa un costo extra sobre el salario”.
Esto se enmarca dentro de la problemática de ingresos del sector, que sufre una pérdida de personal capacitado “por la presión que está poniendo el sector privado”, agrega Baum.
Alerta por tercerizaciones
Otro punto de suma importancia para la asamblea fue abordar posibles tercerizaciones de proyectos de desarrollo. Esto preocupa a las y los trabajadores. “Alertamos que podría existir la posibilidad de convertir a los organismos públicos en meros entes administrativos que luego se dediquen a generar algunos proyectos y tercerizar todo su desarrollo en manos de empresas privadas que generan dudas sobre la entrega de algunos proyectos”, dijo Baum.
“Si el Estado delega en privada el desarrollo de proyectos, perdiendo los recursos técnicos que permiten llevarlos a cabo, en tanto al capital privado lo rige las leyes del mercado, cuando sea mas rentable destinar su capacidad a otros recursos (como puede ser venta de servicios al exterior) se perdería toda esa experiencia. O si el Estado decide reducir las asignaciones presupuestarias durante gobiernos liberales sucedería lo mismo”, concluyó el delegado.







